Los habitantes de los barrios Rubén Darío, Los Martínez, Anexo Las Brisas y Las Brisas, observan el mismo fenómeno cuando el sol se oculta y de la nada aparece una nube de “hermosos” zancudos que los obliga a encerrarse en sus casas ante el temor de sufrir una picadura que les genere alguna enfermedad que podría ser mortal, como el dengue.
“Son grandes y verdes. Si hasta parecen moscas”, dice Ana Rodríguez Mendieta, quien le atribuye el fenómeno a las correntadas de aguas negras que inundan la calle ante el deterioro de las tuberías. Los basureros también son generadores de la “ola de zancudos” que en barrios como La Primavera y Rubén Darío están a plena vista.
Las situaciones descritas de acuerdo con el doctor Julio Caldera, director del Silais en Managua, podrían generar enfermedades como la malaria, que también es mortal. No obstante la principal preocupación de las autoridades se centra en la acumulación de agua limpia donde nace y se reproduce el mosquito transmisor del dengue, como el serotipo tres que, al igual que el dengue hemorrágico o serotipo dos, provoca sangrado, pero “es de mayor gravedad y más virulento”.
INICIA FUMIGACIÓN
“Como el agua (potable) se va, yo lleno un barril para ocuparlo en el servicio higiénico”, dice Zenelia Rugama, habitante del barrio Rubén Darío, ubicado en el Distrito Cuatro. No obstante datos estadísticos del Ministerio de Salud revelan que el mayor riesgo se encuentra en los Distrito Tres y Seis, donde el agua potable es escasa y sus habitantes deben recolectar el líquido en recipientes diariamente.
“Fíjese que en la zona costera ahí eran más los casos de malaria que de dengue, porque como el dengue es de hábito de agua limpia, en los floreros, en los depósitos pequeños de agua ahí se reproduce y entonces los Distritos Tres y Seis representan los de mayor riesgo en el caso de dengue”, explicó el director del Silais.
El funcionario manifestó que ante el peligro el Minsa se encuentra realizando una jornada de fumigación en los barrios costeros y los distritos más vulnerables al dengue. Aunque a la casa de Beatriz Orozco, en el barrio Los Martínez, hasta ayer no habían llegado. Y sus vecinos dicen no recordar cuándo fue la última vez que se presentaron los trabajadores del Minsa.
La jornada de fumigación, según Caldera, se intensificará a partir del 15 de enero con la intención de lograr, durante los primeros tres meses del año —cuando debido al calor los huevos revientan—, detener al mosquito transmisor del dengue, en especial al serotipo tres que durante el 2008 afectó a diez personas, según los registros del Minsa, es decir tres más que en el 2007.
Por el contrario entre el 2007 y el 2008 disminuyeron en 173 los casos sospechosos de dengue hemorrágico, que en el 2007 se detectaron 378 casos. En casos confirmados, se reportaron 396 de dengue clásico en 2007 y 468 casos confirmados en 2008.
RECOMENDACIONES
Ante la amenaza, Caldera recomendó a la población en general “mantener las viviendas y los patios libres de utensilios no útiles”, así como “abatizar el agua que se recolecta” e “higienizar los barriles y floreros”, también eliminar los charcos de agua sucia y los basureros en los alrededores de las viviendas que generan la reproducción de mosquitos que transmiten tanto el dengue como la malaria, ambas enfermedades que pueden ser mortales.