La jefa de la Dirección de Asuntos Juveniles, comisionada mayor Erlinda Castillo, alertó ayer a los padres de familia para que estén atentos a la música y programas violentos a los que sus hijos puedan tener acceso a través de internet.
La funcionaria policial manifestó que la novedad de la tecnología atrae a los jóvenes, quienes a través de los cibercafés “bajan cantidad de cosas, que nosotros no nos damos cuenta. Música violenta, juegos violentos, comunicación violenta”.
La advertencia de Castillo fue efectuada ayer ante más de 300 delegados de los Comités de Prevención Social del Delito, en un encuentro promovido por la Policía Nacional para incidir de alguna manera en la actividad delictiva.
“Cuántas jóvenes a través de la internet suben supuestamente su fotografía semidesnudas para ser del conocimiento exclusivo de su novio, o de su amigo, y cuando recuerdan están en una cadena de internet y todo mundo la está apreciando”, advirtió Castillo.
Tras señalar: “Realmente tenemos que tener cuidado hasta de lo que hacen los niños y jóvenes cuando van a los ciber, ¿qué hacen cuando se encierran en sus habitaciones con aquellas computadoras?, (...) ¿qué juegos están viendo? Debemos cuidar mucho a nuestra juventud, para evitar que situaciones de violencia intrafamiliar, acoso, abuso sexual, violaciones, se estén fraguando a veces y que nosotros no nos damos ni cuenta”.
MUCHAS QUEJAS POR TRAGAMONEDAS
Por otra parte, la funcionaria explicó que a través del sistema ordinario de vigilancia y patrullaje esa institución ha mantenido presencia en alrededores de sitios considerados de riesgo. Esto les ha permitido el control de que en horas hábiles de clases los estudiantes no acudan a sitios como billares, parques, bares locales y juegos de tragamonedas.
Recordó Castillo que hay muchas quejas alrededor de los tragamonedas, debido a que “los niños ya no van a clases por estar allí y los 10 córdobas que le dio la mama para que se tomara el refresco o se comiera el pan lo va a dejar al tragamonedas (...) entonces realmente tenemos que estar vigilantes de qué es lo que está afectando a nuestros niños y niñas”.
La jefa policial manifestó que en caso de sospechas de riesgo para los niños, los representantes comunitarios deben estar prestos a informar al jefe de sector, para que éste transmita a su jefe inmediato que a su vez permita adoptar las medidas correspondientes.
Mencionó, por ejemplo, que entre los casos en los que tienen que estar atentos en sus comunidades es sobre la presencia de sospechosos.
Citó un comentario que escuchó en un encuentro regional en el que abordaron el tema de maras y pandillas, donde una persona que por muchos años trabajó con pandillas en Nicaragua sostuvo que “Nicaragua tiene un bastión de la comunidad organizada, y es tan así que muchos mareros llegaron a Nicaragua buscando cómo establecer una plataforma (...) y no pudieron los mareros establecerse en Nicaragua, porque la comunidad los rechazó”.
No obstante, la funcionaria indicó que la comunidad no debe rechazar a los jóvenes porque viven en riesgo social, o son integrantes de una pandilla juvenil.
“Lamentablemente la exclusión social, que es uno de los factores de riesgo, lamentablemente la falta de oportunidades, lamentablemente los problemas de drogadicción, de violencia intrafamiliar, doméstica y sexual han llevado a nuestros jóvenes a que a veces busquen en la calle lo que no encuentran en sus hogares”, expresó Castillo.
Otra de las tareas que esa institución recomendó es mantener el control sobre los conductores de vehículos.
Refirió que muchas veces circulan por las calles del país choferes que no portan ningún documento o no tienen licencias con la categoría que deberían portar, o circulan sin el respectivo pago del seguro, y es otro de los sectores bajo los que la comunidad debe mantener atención.