Freddy Rostrán Aráuz (Malpaisillo, León, 1951), director del radioperiódico El Despertar, considera que este tipo de espacios que mantuvieron al día a los nicaragüenses durante los años sesenta y setenta están viviendo su última etapa en Nicaragua.
Con un tono que suena a resignación dice que “por la cuestión del desarrollo mismo, por la situación económica y los avances tecnológicos, porque pequeños grupos no pueden ponerse a la par en inversiones” es que él se atreve a decir que estos espacios “muy pronto van a desaparecer”.
“Creo que estamos viviendo la última etapa de los radioperiódicos privados y de los radioperiodistas independientes”, dice Rostrán en esta entrevista con LA PRENSA, en la cual reflexiona sobre la situación de estos espacios en la actualidad.
Para el director de El Despertar, este “fenómeno” de los radioperiódicos es “independiente” a la relación actual entre el Gobierno y los medios, a la que también se refiere en la entrevista para lamentar cómo cree que ha disminuido la tolerancia de parte del Gobierno, pues estima que aún cuando éste no cierra medios de comunicación ni existen represiones militares ni censura previa, sí impone un embargo publicitario, a niveles que ni siquiera se practicó en los años ochenta.
LA REPRESIÓN DE LOS 80
Con casi tres décadas en El Despertar, Rostrán valora que los tiempos más difíciles que ha pasado desde este radioperiódico “son los ochenta por la represión militar y en la actualidad por la represión económica”.
“Los otros gobiernos nunca fueron bonancibles para estos noticieros, pero eran de mayor tolerancia y de mayor libertad económica, comercial”, dice al referirse a la época posterior a 1990.
El Despertar está afiliado a Radioperiódicos Asociados de Nicaragua (RAN), presidida por Joaquín Absalón Pastora, del radioperiódico El Momento. También pertenecen Radio Informaciones, de Rodolfo Tapia Molina; 60 Minutos, de Xavier Reyes Alba y Alicia Talavera, y Pulsar Noticias, de Adolfo Pastrán Arancibia.
EXPULSADOS DE LA SANDINO
Radioperiódico El Despertar tiene 28 años en el dial. Nació en 1981, cuando Fernando Centeno, Róger Pérez Montiel, Eduardo López Meza y Freddy Rostrán decidieron fundar su propio radionoticiero, después de ser “expulsados” de Radio Sandino en diciembre de 1980.
“Consideraron que no estábamos haciendo la labor que ahí esperaban (...), que la labor periodística nuestra no era la labor partidaria que ellos esperaban”, recuerda Rostrán.
Para entonces el hoy director de El Despertar tenía 30 años y sabía que ser despedido así equivalía a ser considerado como un “contrarrevolucionario” y “era hasta peligroso”. Pero en lugar de detenerse y buscar otro oficio, él y sus compañeros prefirieron instalarse en Radio Noticias, bajo el nombre de El Despertar Noticioso de Nicaragua, lema del noticiero Extra que con el triunfo de la revolución se habían llevado de las radios Mundial y Continental a la Sandino.
Veintiocho años después, ahora en la cadena informativa de Radio Éxito y la legendaria Radio Mundial, El Despertar sigue transmitiéndose de 6 a 7 de la mañana, como lo hizo antes en Radio Católica, Radio Corporación y Magic Radio.
Rostrán no lamenta la expulsión de Radio Sandino. “El favor que nos hicieron fue que nos expulsaron a todo el núcleo humano del noticiero”, dice y fue ese núcleo el que instaló el proyecto.
“Tratamos de hacer un periodismo independiente, objetivo, profesional. Con esos parámetros usted encuentra porqué es que fuimos considerados non gratos en la Radio Sandino, en 1980. No era ese el periodismo que ellos querían impulsar”, valora.
LA INDEPENDENCIA “ES CARÍSIMA, PERO PAGA BIEN”
El director de El Despertar dice que él sabe bien el alto costo de la independencia. “En todo tiempo ha sido carísima la independencia. En la actualidad significa que no tenemos un anuncio del Gobierno. El Gobierno nos tiene marcados, otra vez pues, nos tiene marcados. No tenemos anuncios de la Lotería, no tenemos anuncios del Seguro Social, no tenemos nada”, asegura.
Rostrán considera que el Gobierno no tiene la obligación de mantener a los espacios, medios o periodistas, pero reclama que “uno debería de tener la posibilidad de mercadear con las empresas públicas” y en la actualidad esas posibilidades son nulas.
“Cualquier esfuerzo que se haga en la empresa pública es inútil. Ya hay una política de no darnos anuncios, una política definida. La política de publicidad del Gobierno la maneja la secretaria de Comunicación Social que es doña Rosario (Murillo, la primera dama), la pareja presidencial, es decir, ya es una cuestión definida”, critica.
Según Rostrán, esas puertas no fueron cerradas en los gobiernos de doña Violeta Barrios de Chamorro (1990 - 1996), Arnoldo Alemán (1997 – 2002) ni Enrique Bolaños (2002 – 2007). “Tuvimos (anuncios), no tanto como los periodistas afines a ellos, pero teníamos. Nunca hemos sido favoritos de los gobiernos, pero no nos habían negado (la publicidad)”, afirma.
“Incluso hoy el embargo es más fuerte, peor que en los ochenta, porque es total”, afirma Rostrán. Recuerda cómo en los años 80 les autorizaron las primeras transmisiones, porque el Gobierno decía que practicaba una política pluralista. “Éramos como tolerados”, señala. Aunque después vino la represión militar y la censura.
Rostrán lamenta que “en la actualidad (esa tolerancia) ha cambiado, porque si es verdad que no nos cierran, nos ahogan”. Para él, “era mucho peor cuando lo cerraban a uno militarmente”.
“Ese tiempo era mucho peor porque había una acción de censura, de represión manu militari. Ahora es más sutil, es económica”, detalla.
El director de El Despertar sostiene que “siempre la historia de los noticieros independientes ha sido la de un difícil existir”. Dice que “ése es el precio por ser independiente, porque tranquilo pues, se hace uno periodista oficialista y ya tiene todos los anuncios del Gobierno, pero no lo hemos hecho, ni aún con gobiernos con los que ha habido una mayor coincidencia, el caso de doña Violeta, de Alemán, de don Enrique”.
Enfatiza que el alto precio de la independencia es un costo que está dispuesto a pagar. “Uno tiene un compromiso de decir la verdad, de informar objetivamente. La verdad y la objetividad se convierten en peligrosa para los gobiernos represivos, en gobiernos dictatoriales. No les gusta oír la verdad”, lamenta.
LA CREDIBILIDAD COMPENSA
Sin embargo, “tiene su compensación, que es la credibilidad y el respaldo del radio oyente”, un tributo que, asegura, radioperiódico El Despertar ha percibido a lo largo de 28 años de transmisiones, a pesar de los cambios de emisora.
“Aunque no tengamos una situación de bonanza económica, la gente nos escucha, porque creen en el noticiero. La objetividad tiene un precio, pero también tiene una compensación del público. Un respaldo que simplemente se mide en audiencia. El oyente tiene un enorme poder. Simplemente apaga el radio o cambia de sintonía. Lograr que la gente lo sintonice a uno y lo acompañe y lo haga por años, es muy gratificante”, concluye.