Las lluvias disminuirán en casi toda Nicaragua entre un 30 y un 20 por ciento, entre agosto y octubre, debido a la presencia del fenómeno de El Niño, informó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
De esta manera, el Ineter confirmó que habrá sequía en lo que resta del año, aunque su director, Alejandro Rodríguez, advirtió que la situación tampoco será parecida a la de un desierto, ya que las lluvias continuarán presentándose en los próximos tres meses.
Salvo en las Regiones Autónomas del Atlántico, donde la segunda parte de la época húmeda del año será normal, el resto del país sufrirá las consecuencias de El Niño, un fenómeno que se traduce en sequía para Nicaragua.
Los pronósticos del Ineter indican que en el norte del país el déficit de lluvias podría ser del 30 por ciento, en occidente de un 25 por ciento, y en el centro del país de un 20 por ciento.
Sin embargo, ninguna zona del territorio nacional sufrirá más la sequía que los 25 municipios más secos del país, que se extienden desde Nueva Segovia hasta el norte del Gran Lago de Nicaragua o Cocibolca.
Esto se debe a que se trata de lugares que normalmente son secos, y que en tiempos de sequía simplemente su falta de agua se acentúa.
En Nueva Segovia los municipios son: Ocotal, Santa María, Dipilto, Macuelizo, Mozonte y San Fernando. En Madriz están: San Lucas, Somoto, Yalagüina, Palacagüina, Totogalpa y Telpaneca.
En el departamento de Estelí los municipios más secos son: Condega, La Trinidad, Pueblo Nuevo y Estelí. En Jinotega es La Concordia. En Matagalpa están: San Isidro, Sébaco, Ciudad Darío y Terrabona. Boaco tiene a Teustepe y San Lorenzo. En Managua son: San Francisco Libre y Tipitapa.
Mariano Gutiérrez, director técnico de Meteorología del Ineter, explicó que en todos estos municipios apenas caen 800 milímetros de agua por año, lo que es poco, por lo que la situación será peor bajo la influencia de El Niño.
HAY ALTERNATIVAS
Sin embargo, Rodríguez aseguró que todavía hay tiempo para decidir sobre algunas alternativas para enfrentar la sequía, especialmente en lo que respecta a los productores, uno de los sectores más sensibles a las variaciones del clima.
El director del Ineter dijo que es posible que se retrasen las siembras o que se cultiven especies más fuertes ante un déficit de lluvias.
ONDAS AL RESCATE
Rodríguez afirmó que, frente a la sequía inminente, las ondas tropicales prácticamente vendrán “al rescate” del país, ya que aportarán las lluvias necesarias para que la agricultura no colapse este año.
Si bien el Mar Caribe disminuirá la cantidad de ciclones con su enfriamiento, su temperatura será suficiente para crear ondas tropicales bien definidas, que traerían lluvias a Nicaragua. No obstante, éstas suelen debilitarse en tierra firme, por lo que sus aguas no alcanzarían para todo el país, explicó Marcio Baca, director de Meteorología del Ineter.