En el municipio de Prinzapolka, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), las autoridades locales decretaron alerta verde ante la falta de alimentos y el temor de que en las próximas horas la crecida del río Prinzapolka pueda causar mayores daños de los que dejaron a su paso las ondas tropicales 11 y 12 por ese municipio del Caribe Norte de Nicaragua.
Lo anterior fue expresado por Mauricio Martínez Cornejo, jefe de la Defensa Civil en Prinzapolka, en una conversación telefónica con LA PRENSA la tarde de ayer.
Martínez informó que hay 20 comunidades donde se han suspendido las clases por la falta de infraestructura adecuada.
Toda la producción de los indígenas fue arrasada por las lluvias, por lo que las autoridades consideran que muy pronto, si no se envían alimentos, los indígenas sufrirán de hambruna.
PMA HA APOYADO A LAS COMUNIDADES
Martínez Cornejo dijo que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha estado apoyando a las comunidades afectadas por las inundaciones durante estos días, pero ya el alimento se está terminando, por eso hizo un llamado al Gobierno central para que envíe suministros para los damnificados.
El informe de la alcaldesa de Yatama en Prinzapolka, Lidia Coleman, indica que hay brotes de diarreas y padecimientos respiratorios en algunas comunidades de su municipio.
Sin embargo la directora del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais), Lucía Lira León, negó tal información.
La funcionaria indicó que se han desplazado siete brigadas médicas en todas las comunidades, de ellas cinco han retornado y aún permanecen dos brigadas, una río arriba y otra río abajo, atendiendo a la población.
NO HAY MEDICAMENTOS EN LA ZONA
Sin embargo, el jefe de Defensa Civil, Mauricio Martínez, aseguró que no tienen medicamentos y confirmó que aún hay dos brigadas médicas atendiendo a la población.
La alcaldesa Lidia Coleman se trasladó a Managua para buscar ayuda, luego que en su informe de daños señalara que se requiere agua y alimentos por tres meses, debido a que no hay agua potable en las comunidades donde están consumiendo las aguas del río Prinzapolka, no apta para el consumo humano.
La alcaldesa de Prinzapolka Lidia Colleman, explicó que la evaluación de daños se realizó en las comunidades de Klarindan, Ladricola, Buena Vista, Ceiba, Limabiakan, Galilea, Dos Amigo, Ahuya Pura, Tuburus, Betel, Cruceta, Walpa II.
En estas comunidades los indígenas han perdido sus cosechas, animales de casa como cerdos gallinas, cosechas y no tienen alimentos, principalmente la comunidad de Awya Pura donde a los indígenas no se les han abastecido con alimentos.