El jolgorio de las fiestas patronales más grandes del país empezó ayer “en lo fino”, con la tradicional bajada de la imagen de Santo Domingo, el palo lucio en la rotonda de Cristo Rey, la bendición y vela del barco y con la cercada de la zona en donde pasará el desfile hípico hoy.
A pesar del embotellamiento vehicular por la preparación de la procesión y los hípicos, el ambiente festivo ya se contagió y, sólo en la mañana de ayer, arrancó aplausos y bailes de cientos de feligreses que asistieron a la iglesia de Las Sierritas, donde la mayordoma de las fiestas, la Alcaldesa designada por el Concejo, Daysi Torres, hasta comulgó a pesar de no pertenecer oficialmente a la religión católica.
“Comparto las tradiciones de mi pueblo y hago el llamado para que disfrutemos de estas fiestas en paz”, enfatizó Torres, quien ayer también bailó a la imagen del patrono de los managuas, Santo Domingo de Guzmán.
Durante la misa en Las Sierritas, monseñor Silvio Báez, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, hizo el llamado a la población para evitar la violencia y seguir el ejemplo de Santo Domingo de Guzmán, quien se deshizo de sus bienes para saciar el hambre a los pobres.
El párroco Héctor Treminio también hizo énfasis en el disfrute de las fiestas católicas con religiosidad. “Éstas son unas fiestas que deben disfrutarse en paz, sin vicios”, indicó el párroco.
RELIGIOSIDAD Y FIESTAS
Aunque la mayoría de los feligreses bailaban y gritaban en la tradicional bailada de la imagen, otras, como Marta Espinoza Corea, lloraban.
“Estoy aquí para pedirle a Santo Dominguito que me permita seguir con vida para venir el próximo año a su misa”, dijo con voz entrecortada y lágrimas la señora de unos 60 años.
Estela María Martínez, otra de las devotas, se hizo a un lado del jolgorio, pero se quedó muy cerca de la imagen de “Minguito”. “Estoy aquí para pedirle muchas cosas (a Santo Domingo de Guzmán). Necesitamos mucho de la ayuda, principalmente para que le quite una enfermedad a mi madre”, dijo Martínez, quien llegó desde el barrio San Judas hasta Las Sierritas para participar en la misa solemne de la bajada del Santo.
Otros, sin embargo, llegaron a Las Sierritas por otras razones.
“Nosotros venimos a pasear, para ver cómo son estas fiestas”, dijo Pedro Castro, quien iba acompañado de varios amigos de Matagalpa.
EN LA BENDICIÓN DEL BARCO
Como parte de la apretada agenda de las festividades, los herederos del tradicionalista Lisímaco Chávez (q.e.p.d.) llevaron ayer el tradicional barco desde su casa en San Judas hasta las instalaciones de la Alcaldía de Managua, donde fue bendecido por el párroco Treminio.
Se esperaba que en el acto religioso participaran los concejales de Managua, sin embargo, sólo estuvieron presentes los concejales sandinistas Enrique Armas y Manuel Valle, miembro del grupo religioso la Sangre de Cristo. Los concejales, el párroco y la mayordoma también bailaron la imagen del Santo sobre el famoso barco.
Después de la bailada, el barco continuó su camino a San Judas, donde fue velado ayer.
Durante las actividades religiosas fue evidente el cordón de seguridad policial.
Se espera que en el trayecto de las fiestas participen más de tres mil 500 efectivos policiales.
En Managua, como promedio general, más de medio millón de personas disfrutan de las fiestas de “Minguito”, aunque en la coordinación de los eventos participan unas quinientas.
La Policía ya indicó que los puntos para explotar la pólvora y estacionarse estarán señalizados. Además, hizo énfasis en que el uso de armas de fuego cortopunzantes, así como la venta de bebidas en botellas de vidrio, está prohibida.
La imagen saldrá de Las Sierritas a las 6:00 a.m., pasará por el Gancho de Caminos en el Oriental y se espera que llegue a eso de las 5:00 p.m. a la iglesia de Santo Domingo, en los escombros.