publicidad
Noticias | Servicios | Suplementos | Especiales | Magazine | Nicas en el Exterior | Publicidad | Contáctenos
Managua, 27/05/2012 8:21 AM
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Sucesos
Pobladores del barrio Julio Buitrago, de Managua, se sienten inseguros. Los pandilleros cercanos al lugar no los dejan vivir con tranquilidad. (LA PRENSA/G. FLORES)
Angustiados por ataques de pandilleros
Pobladores del barrio Julio Buitrago dicen sentirse inseguros en sus propios hogares
Aseguran que Policía nunca llega
Fátima Tórrez González
sucesos@laprensa.com.ni
publicidad
Todos estaban, pero no quisieron atender

LA PRENSA buscó la versión de las autoridades policiales del Distrito Dos, para conocer sobre las denuncias de pobladores del barrio Julio Buitrago, de Managua, que dicen no aguantar más a los pandilleros. No se obtuvo respuesta.

Primero se quiso entrevistar al Jefe de Información y Análisis y éste remitió al Segundo Jefe de Distrito; luego al Jefe de Auxilio Judicial, de ahí con Seguridad Pública, al final nadie atendió.

Angustiados e inseguros viven los pobladores del barrio Julio Buitrago, de Managua, ante los ataques de las pandillas aledañas a esa localidad.

“Ya no soportamos a estos vagos, llamamos a la Policía del Distrito Dos y nos dicen que son adolescentes y que nada pueden hacer. Mi hijo de cuatro años de edad tiene problemas cardíacos y con los ataques (de los pandilleros) se pone peor”, dijo Juan Corea, uno de los pobladores afectados.

La mayoría de las viviendas tienen hoyos en sus techos, producto de las pedradas que lanzan los antisociales.

“Una tarde casi matan a mi nieta de diez meses, que estaba en su coche en el patio, cuando de repente cayeron los tenamastes de piedra”, dijo Sandra Mora, habitante del barrio.

Los quejosos manifestaron que realizan reiteradas llamadas al número 118 de la Policía o bien directo al del Distrito Dos, pero todos sus esfuerzos son en vano.

“El domingo había un cumpleaños aquí en mi casa y los invitados salieron corriendo por las pandillas, los vidrios de los vehículos quedaron hechos chingaste”, manifestó Eveling Pavón, otra pobladora.

Los jóvenes atacantes oscilan entre las edades de 17 y 30 años.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda