Honduras, El Salvador y Nicaragua serán los países de Centroamérica más afectados por una reducción de las remesas familiares este año, como consecuencia de la crisis financiera mundial, advirtió la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que proyectó una “reducción moderada”.
Entretanto, el Banco Central de Nicaragua (BCN) reportó el ingreso de 128.1 millones de dólares en remesas familiares durante los dos primeros meses del año, lo que representa un crecimiento de sólo uno por ciento con respecto a los dos primeros meses del 2008, según los datos oficiales.
“El impacto sería mayor en los países en los que las remesas tienen el mayor tamaño como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), como Honduras (20.2 por ciento), El Salvador (16.8 por ciento) y Nicaragua (12.3 por ciento)”, proyectó la CEPAL.
El organismo de las Naciones Unidas argumentó que la recesión de la economía de Estados Unidos, la principal fuente generadora de remesas para la región, “continuará afectando negativamente las remesas en 2009”, como ocurrió el año pasado.
Del mismo modo, la desaceleración de la economía de los países centroamericanos impactará los flujos intrarregionales, al ejemplificar que los envíos desde Costa Rica a Nicaragua también bajarán.
Un bajón de las remesas familiares captadas por Centroamérica, indica la CEPAL sin precisar proyecciones, “podría afectar el resultado de la balanza de pagos y presionar el tipo de cambio, además de los efectos sociales y económicos negativos que tendría”.
No obstante, sostiene que las remesas son uno de los flujos de divisas más resistentes ante las condiciones adversas de la economía mundial. Esto se debe a diversos factores, ya que las remesas “son generalmente una pequeña parte de los ingresos de los migrantes, se pueden seguir enviando aunque se reduzcan dichos ingresos, son enviadas por un conjunto de migrantes acumulado a lo largo de varios años y no sólo por personas que migraron en los últimos años”.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que Centroamérica podría registrar un crecimiento económico de 1.1 por ciento este año.