Nicaragua, Costa Rica y El Salvador serán los países de Centroamérica que menos crecerán este año como consecuencia de la crisis financiera y económica mundial, según proyecciones divulgadas ayer por separado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Mientras el FMI advirtió que el mundo sufrirá este año la recesión más profunda desde la Segunda Guerra Mundial, con una contracción económica del 1.3 por ciento, debido a la crisis que aún consume a los mercados financieros, la CEPAL confirmó que “la crisis actual es de grandes proporciones” y que, por lo tanto, “las perspectivas para los países de la región son negativas”.
En el mejor de los escenarios, el FMI proyecta un crecimiento promedio del 1.1 por ciento para las economías centroamericanas; mientras que la CEPAL sube levemente sus previsiones a 1.4 por ciento, pero muy lejos del 4.7 por ciento del año pasado, lo que se traducirá en un aumento del desempleo, caída de las remesas familiares y de los ingresos por turismo, la reducción de la inversión extranjera directa y de las exportaciones, así como la restricción del financiamiento externo.
El Producto Interno Bruto de Nicaragua (PIB) crecería este año, en el mejor de los casos, 1.0 por ciento según la CEPAL, mientras que el FMI baja sus previsiones a 0.5 por ciento. El crecimiento de Costa Rica sería similar al de Nicaragua, es decir 0.5 por ciento según el FMI, mientras que el de El Salvador se estancaría.
Sin embargo, la magnitud del crecimiento económico de Costa Rica, aunque similar al de Nicaragua en términos porcentuales según el FMI, sería mayor en términos nominales por tener un PIB mayor.
Mientras el PIB de Costa Rica asciende a más de 26 mil millones de dólares, el de Nicaragua suma 5,900 millones de dólares, según datos de la Secretaría de Integración Económica de Centroamérica (SIECA).
SED DE RECURSOS
En su reporte Perspectivas Económicas Mundiales, divulgado ayer, los expertos del FMI aconsejaron a los gobiernos del istmo que tomen medidas para favorecer el acceso al crédito y la liquidez, como las acordadas entre el organismo financiero internacional y las autoridades de El Salvador y Costa Rica, países a los que le han aprobado líneas de crédito flexibles por 800 millones y 753 millones de dólares, respectivamente.
El organismo contempla, en el ámbito del plan acordado por el G20, otorgar líneas de créditos concesionales para Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC), como Honduras y Nicaragua, por lo que podría aumentar los recursos disponibles para la economía nacional en 50 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG). Estos fondos, sin embargo, estarían atados a la segunda y tercera revisión del programa económico acordado por el Gobierno con el FMI en 2007, mediante el cual el país recibirá un total de 111 millones de dólares.
“Si no se restablece el funcionamiento normal de los sistemas financieros, y si persiste el deterioro en el sector real, es probable que la crisis se prolongue y que el crecimiento en 2009 sea menor”, advirtió entretanto la CEPAL.