Una de las maneras más deliciosas de conocer una cultura es a través de su comida. La gastronomía asiática ofrece una variedad de platos que permite disfrutar en cada bocado todo lo exótico de su idiosincrasia.
El curry es una de las especies más tradicionales en su comida; llevada a Europa por Marco Polo desde la India, se ha convertido en uno de los ingredientes fundamentales de la cocina internacional.
Según Glenda Castro, propietaria del restaurante El Tercer Ojo, el curry en la comida “es una cuestión de sabor, de sensaciones”.
Para Shahram Hoghoughi, el curry es un ingrediente que proporciona olor, sabor y color a la comida, que son muy provocativos para el paladar. Según él, es propicio para agregarlo al arroz, a los mariscos, al pollo y por supuesto que al cordero.
PARA PREPARARLO
Aunque en occidente el más común es el curry amarillo, también existe curry rojo y color vino.
El sabor es bastante fuerte, por lo que Hoghoughi sugiere usarlo en pequeñas cantidades. Además, a la hora de preparar la guarnición —sea arroz o vegetales— debe tener menos sal o condimento para evitar que un sabor supere al otro.
Como en la cocina la imaginación es el límite y usted tiene la oportunidad de crear diversos platos, tome en cuenta que el curry va muy bien si se mezcla con jengibre o coco, según indicó Castro.
Al comerlo, puede acompañarlo con vino o cerveza. En oriente son muy comunes los té y las infusiones, aunque el saque es una buena alternativa si quiere darle un toque japonés.
Tomo Sugano, chef del restaurante El Tercer Ojo, preparó una receta de Fusion Cuisine, que lleva como uno de los ingrediente principales el curry.