La República de China Taiwán escogió a Nicaragua, entre los 23 aliados diplomáticos que tiene a nivel mundial, para impulsar un proyecto piloto que pretende incentivar el desarrollo del turismo en dos pueblos del Pacífico y uno del Norte, echando mano de productos elaborados por artesanos y pequeños empresarios.
Un Pueblo, un Producto es el nombre del proyecto piloto elaborado por dos especialistas taiwaneses en turismo, con el cual pretenden compartir 20 años de experiencia que tiene la República de China Taiwán en la ejecución de más de “120 casos exitosos” en su propio territorio, confirmó Chun-Jen Huang, uno de los expertos.
En conferencia de prensa, ayer, el embajador taiwanés en Managua, Chin-mu Wu, junto la vicepresidenta ejecutiva del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), Meyling Calero, presentó la iniciativa que apuesta a aprovechar las características históricas, culturales y los productos únicos, que son elaborados en los pueblos de San Juan de Limay (marmolina), San Juan de Oriente (cerámica) y Masatepe (madera y mimbre).
El proyecto prevé potenciar las ventas locales y las exportaciones de los productos elaborados por los artesanos y pequeños empresarios de los tres pueblos; pero también el desarrollo del turismo, tanto de nacionales como extranjeros, para que visiten las localidades.
Se pretende, en ese sentido, aprovechar las características únicas de cada municipio, dando a conocer sus bellezas naturales y artesanales, así como el desarrollo del mercado comercial nacional e internacional.
El embajador Wu destacó que Nicaragua, por su potencial turístico y riqueza cultura y humana, fue seleccionado por su Gobierno para ejecutar este proyecto piloto que, posteriormente, se pondrá en marcha en otros pueblos de Nicaragua y en otros países de la región, según los resultados que se obtengan.
A finales del año pasado el presidente ejecutivo del Intur, Mario Salinas, visitó la República de China Taiwán, donde tuvo la oportunidad de conocer experiencias similares ejecutadas por los taiwaneses, que han permitido el crecimiento del turismo local, así como las ventas de productos propios de pueblos y ciudades del país asiático, desde aquéllos que elaboran productos de jade hasta cerámica y alimentos.
MEJORARÁN LAS ARTESANÍAS
Según la experiencia taiwanesa, el proyecto Un Pueblo, un Producto se desarrolla regularmente durante tres años, para la ejecución de planes concretos.
En el primer año los esfuerzos se concentrarán en la planificación e integración local del pueblo, el segundo año está dedicado al crecimiento y promoción del pueblo y sus productos y, finalmente, durante el tercer año se desarrollan acciones de crecimiento y sostenibilidad.
Carlos Rosales, pequeño empresario del sector madera-mimbre de Masatepe, se mostró esperanzado en que el proyecto fomente el crecimiento del turismo en el municipio y, con ello, el aumento de las ventas de los productos que elabora. “Hay un potencial escondido, pero se necesita un mayor empuje”, destacó.
El proyecto piloto a aplicarse en los tres pueblos de Nicaragua, de paso también “se propone mejorar la calidad de los productos artesanales para ofertarlos en el mercado nacional e internacional”, indicó entretanto el Intur en un comunicado.
El turismo es una de las principales actividades generadoras de divisas para Nicaragua. El año pasado creció siete por ciento, al aportar 250 millones de dólares en divisas con el ingreso de más de 800 mil turistas.
Sin embargo, este año el dinamismo de la actividad bajaría a entre 2 y 4 por ciento.