En más de 300 mil córdobas fueron calculadas las pérdidas materiales ocasionadas por un incendio, la madrugada de este miércoles, en las bodegas del Hogar Escuela de Ciudad Darío, un centro donde estudian 200 niños con capacidades especiales.
La pronta intervención de algunos empleados del centro, vecinos y pobladores de Darío, impidió que el fuego alcanzara los albergues para alumnos internos, talleres de carpintería, oficinas, salones de clase, laboratorio de computación, entre otras áreas del Hogar Escuela.
APAGÓN APARENTEMENTE GENERÓ INCENDIO
Presuntamente, el fuego se originó a la 1:45 a.m. después de un apagón de varias horas en Darío.
Cuando fue restablecido el servicio de energía eléctrica, hubo un cortocircuito en un cable de 220 voltios y una chispa habría caído entre hojas secas, provocando el incendio en el techo de las bodegas.
Un guarda de seguridad, identificado sólo como Dionisio, avisó a las religiosas de la congregación Hermanas de la Caridad de Santa Ana, quienes administran el centro, que las bodegas se estaban incendiando.
La noticia del suceso se propagó por Ciudad Darío tan rápido como el fuego consumía madera, granos básicos y hasta el molino eléctrico que usaban en el centro, para moler el maíz y fabricar las 500 tortillas de consumo diario.
POBLACIÓN AYUDÓ
“Era un caos”, recuerda la hermana Carolina Tórrez Blandón, agregando que “gracias a Dios vino bastante gente a ayudar”.
El fuego redujo a cenizas el techo de las bodegas, el molino, un tanque para almacenar agua, aproximadamente 25 mil córdobas en leña y 50 mil córdobas en madera fina, que estaba destinada para el uso en los talleres donde los alumnos aprenden carpintería.
También redujo a cenizas 20 quintales de arroz, 15 de frijoles y una cantidad indeterminada de quintales de maíz.
Miembros del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Matagalpa llegaron casi dos horas después y un poco más tarde asistieron los bomberos de Tipitapa, Managua.
Entre todos sofocaron el fuego que se había extendido al patio del Convento de las Hermanas Clarisas, contiguo al Hogar Escuela.
Según la hermana Carolina, al momento del incendio sólo estaban las siete religiosas que atienden el centro, además de seis aspirantes a religiosas y 20 alumnas internas.
De los 200 niños con capacidades especiales, que estudian en el centro, 50 son sordos y permanecen internos, pero éstos salieron de vacaciones de Semana Santa y estaban regresando hasta ayer a sus clases habituales.
Los otros 150 alumnos, aunque viven con sus familiares, reciben sus alimentos en el centro, por lo que las Hermanas de la Caridad de Santa Ana dijeron que una de sus prioridades es reponer los alimentos perdidos.