A pesar de que en el escenario político nacional existen discusiones sobre quién carga la responsabilidad de ser la cara visible de la oposición, ésta parece haber quedado sin liderazgo.
Al menos eso reflejan los resultados de la última encuesta realizada por la firma M&R Consultores, en que el 30.9 por ciento de los ciudadanos estima que ninguno de los dirigentes políticos del momento puede considerarse líder de la oposición en Nicaragua.
El segmento de los que prefieren abstenerse de opinar, sobre a quién consideran líder de la oposición, alcanza un 17.8 por ciento.
No obstante, la encuesta realizada a nivel nacional entre el 18 de marzo y el 9 de abril posiciona a Eduardo Montealegre, del Partido Liberal Independiente (PLI) y ex candidato a la Alcaldía de Managua por la alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC), en segundo lugar, con el 29.1 por ciento, y en tercer lugar al ex presidente Arnoldo Alemán, con el 19.2 por ciento, con una diferencia de diez puntos.
Muy por debajo, con porcentajes que no sobrepasan los dos puntos, se ubican el ex alcalde de Managua por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Dionisio Marenco, con un 1.4 por ciento, y con el 1 por ciento el coordinador del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín.
Los conflictos internos entre las organizaciones políticas de oposición, la falta de una actitud coherente y las posiciones ambiguas frente al gobierno de Daniel Ortega podrían ser factores que transmiten a la ciudadanía la imagen de una oposición debilitada, según opiniones recientes de analistas.
Los resultados de la encuesta, con relación a la falta de un líder de oposición en Nicaragua, varían según la afinidad ideológica de los consultados, ya que el 36.6 por ciento de quienes se definen como independientes considera que ninguno de los actuales dirigentes políticos es el líder de la oposición.
En lo que respecta a los sandinistas, el 34.9 por ciento estima que no hay un líder de oposición en Nicaragua. Sin embargo, el 26.8 por ciento de éstos ubica a Alemán, del PLC, en segundo lugar y a Montealegre en tercer lugar, con el 21.7 por ciento.
Esa percepción cambia entre los liberales, ya que el 58.3 por ciento considera al diputado Montealegre el líder de la oposición, mientras que al ex presidente Alemán le otorgan el 17.3 por ciento, y sólo el 10.7 por ciento señala que ninguno es el líder opositor.
PARTIDOS TAMBIÉN PIERDEN TERRENO
Otro hallazgo de la encuesta, que tiene un margen de error del 2.5 por ciento, está relacionado a la identificación ideológica y simpatías partidarias, en que las organizaciones políticas al parecer han perdido la confianza de la ciudadanía.
Cuando se habla de afinidad ideológica, el 46.8 por ciento de los encuestados se declara independiente, mientras que el Frente Sandinista, en el poder, alcanza un 33.1 por ciento y los liberales logran un 19.5 por ciento.
El Partido Conservador apenas registra un 0.6 por ciento de afinidad ideológica, quizás por la decisión del Consejo Supremo Electoral (CSE) de sacarlo del escenario político al cancelarle la personalidad jurídica el año pasado, lo que le impidió participar en las elecciones municipales.
La misma tendencia se observa en cuanto a las simpatías políticas partidarias, ya que el 49.8 por ciento señala ser independiente, mientras el 31.3 por ciento se identifica con el partido de Gobierno, bajando dos puntos, si se compara con la afinidad ideológica.
La mayor pérdida la registra el PLC, con apenas un 10.7 por ciento, mientras que el Partido Liberal Independiente (PLI), al cual se han afiliado los miembros del Movimiento Vamos con Eduardo, se queda con un 6.4 por ciento.
La Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), aliado político ocasional del Frente Sandinista en la Asamblea Nacional, refleja un 0.9 por ciento de simpatía política partidaria y la alianza MRS, el 0.5 por ciento.
A 24 meses de la Administración Ortega, los independientes, de acuerdo a las simpatías políticas partidarias, alcanzaban el 37.1 por ciento. Dos meses después, se refleja un aumento de poco más de doce puntos para este sector, con el 49.8 por ciento.
Dentro de ese mismo período el partido de Gobierno sufre una merma, ya que hace dos meses reflejó 38.1 por ciento, que es aproximadamente el porcentaje con el que resultó electo el presidente Daniel Ortega en el año 2006, pero ahora baja a 31. 3 por ciento.
Esa disminución también se observa en cuanto al PLC, porque del 23 por ciento de hace dos meses, bajaron al 10.7 por ciento, lo que implica una diferencia de más de doce puntos.
En encuestas anteriores, la ciudadanía ha manifestado que no confía en los actuales dirigentes de los partidos políticos, porque considera que velan exclusivamente por sus propios intereses y no por los de la población, sumado esto a la percepción de que el pacto entre liberales y sandinistas se mantiene latente, lo que podría ser una de las causas por las que los ciudadanos consideran que prefieren mantenerse como independientes de cualquier organización política vigente en el país.
El fraude en las elecciones municipales de noviembre pasado también puede ser un factor que haya incentivado la apatía entre la población, porque hasta hoy no ha habido ninguna respuesta del Gobierno ni de la oposición para que haya transparencia.