La inflación, el alza generalizada de los precios, cerró el primer trimestre del 2009 con una desaceleración en Centroamérica, empujada principalmente por la caída del valor del petróleo y de algunos productos de consumo básico.
El Consejo Monetario Centroamericano, integrado por los bancos centrales de la región, estimó en su más reciente reporte que la inflación podría alcanzar el seis por ciento al cierre del año. Pero aclara que, debido a que se mantienen la volatilidad de los mercados y el nivel de incertidumbre respecto a la profundidad de la crisis financiera y económica mundial, “el dato final podría variar significativamente”.
Guatemala registró una caída de la inflación, es decir de menos del 1.26 por ciento durante los primeros tres meses del año; El Salvador registró en el mismo período la tasa más alta del istmo, por el orden del 3.3 por ciento, debido a la dolarización de su economía.
Nicaragua, entretanto, reporta la segunda tasa de inflación más baja de la región después de Guatemala, con un 0.11 por ciento a marzo. Le siguen Honduras y Costa Rica con 0.70 y 0.83 por ciento, respectivamente, según los reportes de los banco centrales de cada país.
Según el Banco Central de Nicaragua (BCN), la inflación acumulada en el primer trimestre del año fue de 0.11 por ciento, por debajo del 5.01 por ciento que se registró en el primer trimestre del 2008.
En marzo, refiere el reporte, el comportamiento de la inflación fue determinado por disminuciones en los precios de bienes alimenticios como perecederos (limones, papas y tomates), de los combustibles de uso automotriz (gasolinas y diesel) y doméstico (gas de cocinar). En el otro extremo se registró un encarecimiento de productos para el mantenimiento de la casa, educación y otros bienes y servicios.
“Durante este trimestre, la continua disminución en los precios de los derivados del petróleo, iniciada desde la segunda semana de febrero, fue un factor de relevancia en el comportamiento de la inflación”, subraya el reporte.
En el primer trimestre del 2009 el precio del barril de petróleo en el mercado de Nueva York promedió 43.82 dólares, frente a los 97.72 dólares del mismo período del 2008. Entretanto, el valor de la cesta de crudos de Venezuela alcanzó un promedio de 39.16 dólares en el primer trimestre recién pasado, en contraste con los 85.19 dólares del primer trimestre del 2008.
TASA ES AÚN ELEVADA
“Era de esperarse que el ritmo de la inflación iba a reducirse, incluso en Nicaragua, por varios factores como la baja del precio del petróleo y el equilibrio del mercado, que ha resultado en una baja de algunos precios de productos básicos”, explicó el economista Alejandro Arauz.
Sin embargo, advirtió que los niveles de inflación proyectados para todo el 2009, de siete por ciento para Nicaragua según el BCN, “es aún una tasa muy alta”.
El economista destacó que Nicaragua enfrenta factores estructurales para poder reducir su ritmo inflacionario, adicionales a la alta dependencia del petróleo para producir energía eléctrica. A la lista añadió la pérdida de la productividad nacional en relación a la economía internacional y los problemas de infraestructura que elevan los costos de producción, lo cual eleva los precios al consumidor.