El toque polémico de las festividades de Semana Santa lo pusieron algunos funcionarios del Gobierno al acusar a los dirigentes de la Iglesia católica de “instigar la violencia en el país”.
La Iglesia se defendió de la acusación con un llamado a orar por la paz y la conversión de “los enemigos”.
“Nuestro pueblo fiel comparte con nosotros que hubo mucha precipitación en esas declaraciones. Es ilógico que alguien venga y diga que la Iglesia está promoviendo actos de violencia, cuando llevamos 21 siglos esforzándonos por cumplir con el mandato que nos dejó nuestro Señor Jesucristo de llevar la paz a los hombres”, aseguró el padre Bismarck Conde, Vicario de la Catedral de Managua.
Los obispos alertaron sobre la presencia de grupos armados en las montañas del norte. A raíz de la denuncia el Procurador General de la República, Hernán Estrada, atribuyó a los dirigentes católicos la responsabilidad de un supuesto atentado que él sufrió el Lunes Santo.
“La jerarquía eclesiástica debería tomar seriamente el llamado que les estoy haciendo a que no instigue la violencia y que hagan un llamado a la paz, sobre todo en estos días santos”, declaró Estrada, siendo secundado por otros funcionarios.
PRIMERA EN QUERER LA PAZ
Pero el padre Conde afirma que lo único que la Iglesia ha hecho es “denunciar la cultura de muerte y odio, y todo lo que corre en nuestras calles”, porque la primera que busca y construye la paz es la Iglesia. Además lamentó la actitud de los funcionarios que incluso llegaron a hablar de “terrorismo religioso”.
Conde también invitó a los funcionarios y dirigentes políticos a “deponer intereses personales y partidarios” para poner en primer plano los intereses del pueblo. “Que ejerzan el poder que la sociedad les ha otorgado pero en beneficio de todo el pueblo”, aconsejó el vicario.
Por su parte, Neguib Eslaquit, párroco del municipio de Dolores, Carazo, reiteró que el trabajo de la Iglesia siempre ha sido buscar la paz y la reconciliación y que cualquier tipo de comentario o alusión a cosas diferentes, la Iglesia no lo toma en cuenta. “El deber de la Iglesia es anunciar el evangelio, anunciar a Jesucristo y Jesucristo mismo se define como príncipe de paz”, expresó Eslaquit.
Agregó que en estos momentos de crisis económica la Iglesia invita al Gobierno a garantizar la estabilidad política y jurídica del país, porque sólo así se puede garantizar que la inversión extranjera permanezca en el país para que el pueblo pueda tener más trabajo. Lamentó que en muchos casos esa inversión se está yendo y que desafortunadamente eso se traduce en desempleo para los más pobres.