publicidad
Noticias | Servicios | Suplementos | Especiales | Magazine | Nicas en el Exterior | Publicidad | Contáctenos
Managua, 27/05/2012 8:08 AM
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Opinión
Preocupados por Castro
Douglas Carcache
publicidad

El plan de Hugo Chávez y Daniel Ortega, de presionar en la quinta Cumbre de las Américas por la inclusión de Cuba en esas reuniones, es para dar legitimidad al régimen de Raúl Castro y evitar que éste sea obligado a conceder libertades a la población cubana.

Si el gobierno dictatorial de Cuba quiere ser admitido en foros continentales, donde una condición tácita para los participantes es que al menos hayan sido elegidos por la vía democrática, en elecciones libres, Castro tendría antes que dar muestras creíbles de que está dispuesto a devolver a los cubanos las libertades que perdieron hace 50 años.

Sin embargo, Castro, Chávez y Ortega quieren hacer lo contrario: presentar al régimen cubano como víctima para conseguir el apoyo de gobiernos de izquierda o progresistas de América Latina y buscar alguna declaración a su favor en la cumbre, el próximo fin de semana en Trinidad y Tobago. Si no la consiguen, harán la bulla y acusarán a Estados Unidos y sus aliados de seguir bloqueando a Cuba.

Castro intentaría después una negociación con el presidente Barack Obama, para buscar el fin de las restricciones económicas a Cuba, actuando siempre como víctima para ceder lo menos posible a la democracia, porque de esa manera puede atribuir al “bloqueo” y la “agresión” las prohibiciones que mantiene en la isla.

Dos reformas que urgen en Cuba y que Castro tratará de eludir son la admisión de partidos políticos opositores y de medios de comunicación independientes, para que la población se exprese sin obstáculos, porque allí sólo son permitidos el Partido Comunista, que gobierna, y los medios que éste controla.

Obama sabe lo que le espera en la cumbre y, si bien ha venido reduciendo algunas sanciones contra Cuba, exigirá que Castro haga cambios importantes en la isla antes que Washington decida levantar el embargo económico.

Contrario a lo que predican los defensores de Castro, si Cuba sigue al margen de la comunidad interamericana es consecuencia de los atropellos que comete su régimen contra la población.

Prueba de ello es que el mes pasado se cumplieron seis años de la ola represiva del 2003, cuando encarcelaron a más de 70 personas, entre opositores y periodistas, de los que aún quedan 57 presos que Raúl Castro se resiste a liberar, a pesar de los reclamos que hacen organismos internacionales de derechos humanos.

¿Por qué Chávez y Ortega no han intervenido para que el gobierno cubano respete las libertades de asociación y de información? Si en realidad están interesados en el futuro del pueblo cubano, la libertad es una condición imprescindible para el bienestar y el progreso.

La Unión Europea declaró hace semanas que se ha comprometido con el futuro de Cuba. Cuando le preguntaron a la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, qué buscan con esa política, respondió que esperan “ver algunos pasos de Cuba hacia una mayor democracia y Estado de Derecho”.

Así como Castro quiere hacer oír su voz en las cumbres americanas, los ciudadanos en Cuba también necesitan hablar con libertad, para decidir qué futuro desean. Este derecho será posible si llegan a tener democracia.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda