La tierra volvió a temblar este martes en Italia, 24 horas después del fuerte sismo que arrasó partes del centro del país matando a 235 personas y dejando sin hogar a 17,000.
El peor terremoto de los últimos 30 años causó también 1,000 heridos, 100 de ellos de gravedad, según el saldo difundido por el jefe de gobierno italiano Silvio Berlusconi, en L'Aquila, capital de la montañosa región de los Abruzos, donde se situó el epicentro del temblor de magnitud 6.2.
El terror se apoderó de nuevo de la región ayer en dos ocasiones. La primera por la mañana, cuando se produjo una fuerte réplica de magnitud 4.7 en la escala de Richter, que volvió a provocar la caída de piedras, muebles y enseres de los edificios agrietados.
La segunda, entrada la noche, cuando una réplica alcanzó una magnitud 5.5 a 5.7 en la escala Richter, casi la misma que la del sismo del lunes, que fue de 5.8 en la misma escala.
Berlusconi garantizó que los siete mil hombres movilizados para la operación de rescate continuarían sus tareas al menos 48 horas más, “hasta que tengamos la seguridad de que no hay nadie más vivo bajo los escombros”.
42 HORAS ENTERRADA VIVA
Hasta el momento unas 150 personas fueron rescatadas vivas de los escombros. La última cuando ya había oscurecido. Se trata de una joven de 21 años, que llevaba 42 horas entre las ruinas.
Pero el caso más excepcional fue el de María D'Antuono, una mujer de 98 años, que ha sobrevivido a dos guerras mundiales y varios sismos y que fue rescatada tras pasar 30 horas atrapada. “Me puse a tejer”, contó la mujer.
El centro de coordinación de los socorros revisó a la baja la cifra de quienes perdieron sus hogares, ubicándola en 17,000 personas y no en 70,000 como se había dicho inicialmente.
El servicio de Defensa Civil calcula que más de 10,000 casas y edificios sufrieron daños.
L'Aquila, abandonada por la mayor parte de sus 60,000 habitantes, se encuentra sin agua y luz y sólo funcionan algunos baños de emergencia, instalados por los bomberos.
En el casco histórico de L'Aquila ninguna calle se salvó del temblor y todas están cubiertas de piedras y de tejas. En esta zona repleta de monumentos barrocos, numerosas iglesias y un castillo del siglo XV resultaron dañados por el sismo.
El hospital, la prefectura y la Casa del Estudiante figuran entre las estructuras públicas completamente destruidas por el temblor, lo que generó una viva polémica por la violación o falta de aplicación de las leyes antisísmicas en Italia.