Consternación y asombro se vivió ayer en el barrio Georgino Andrade, de Managua. Los vecinos únicamente repetían: “Cómo va a ser posible que su propio padre lo mató”.
Todos señalaban a Omar Alberto Prado Rodríguez, padre del niño Jacob de Jesús Prado Martínez, de 9 años, de haberle quitado la vida de un balazo en la cabeza.
“Encontré al niño envuelto en el sofá y él (papá) me dijo no lo toqués, que está malito, llamá a la Cruz Roja, pero cuando miré al niño dije éste lo mató y llamé a la Policía”, dijo Yaneth Pérez, vecina de Omar Alberto Prado Rodríguez.
Según la versión de los familiares, el hecho ocurrió a eso de las cinco de la mañana, cuando el menor aún estaba dormido.
“Él nos dio de cenar anoche y cuando el niño se durmió se lo llevó al último cuarto y fue hasta ahora en la mañana, porque no escuchamos nada de disparo; parece que primero le puso la almohada en la cabeza”, dijo José Alexander Martínez, de 15 años, hermano materno de la víctima.
ver a su padre
“Mami, quiero ir a ver a mi papa”, fue lo último que pidió el menor, el viernes, a Mariela Fabiola Martínez Vásquez.
La petición surgió porque el 22 de abril estaría cumpliendo sus 10 años.
“El niño venían aquí a ver a su abuelo paterno y a pedirle a su papa para la comida, porque ellos son muy pobres”, dijo la vecina.
La madre del menor se encontraba destrozada y pidió a las autoridades policiales que Omar Prado sea castigado con todo el peso de la ley.
“Quiero que lo castiguen, él era un hombre muy violento, porque consume droga, fueron seis años de violencia, por eso me separé”, dijo entre lágrimas Martínez Vásquez.
La comisionada mayor, jefa de Divulgación y Prensa de la Policía Nacional, Vilma Reyes, señaló que el hombre se encuentra detenido en la Policía y el arma también está ocupada.
Dijo que Omar Alberto Prado Rodríguez será puesto a la orden del juez y acusado por el delito de parricidio.
“Fue el demonio”
Según la testigo y vecina, Yaneth Pérez, al momento que ella le preguntó a Prado Rodríguez, porqué lo había hecho, éste le respondió que había sido el demonio.
“Fue el demonio, me dijo que tenía que hacerlo para que terminaran todos los problemas”.
Los hermanos de la iglesia Grey Unidad en el Espíritu, a la que asistían el menor y su madre, manifestaron que fueron alertados de la muerte por medio de los sueños, donde miraban una cabeza cortada y ensangrentada. En otra ocasión vieron los pétalos de una rosa en color lila, que según ellos significa muerte.