Un diputado ante el congreso nicaragüense llamó al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a supervisar minuciosamente el uso de un préstamo por veinte millones de dólares que se aprobó esta semana a favor del Programa Hambre Cero.
El congresista Carlos Noguera, presidente de la Comisión de Asuntos Laborales de la Asamblea Nacional, sostuvo que el progubernamental Programa Hambre Cero es utilizado con fines partidarios por parte del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
El parlamento aprobó esta semana un préstamo con el BID por veinte millones de dólares, que permitirán al Gobierno del sandinista Daniel Ortega distribuir cinco mil bonos productivos-alimentarios en Matagalpa y Jinotega.
La discusión del préstamo provocó airadas reacciones de diputados liberales, quienes acusaron a los sandinistas de utilizar Hambre Cero para beneficiar únicamente a los simpatizantes del Gobierno.
NOGUERA TIENE UNA ESPINA CON EL BID
El diputado Noguera, además de llamar públicamente al BID a que controle el uso de los millonarios fondos, recordó que diez años atrás los representantes de ese organismos financiero internacional estaban en contra de relacionar los fondos desembolsados con asuntos partidarios.
“Cuando el doctor (Arnoldo) Alemán era Presidente de la República, yo fui presidente del Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE) y unas cuantas personas hicimos una contribución al PLC (Partido Liberal Constitucionalista), en aquel momento el representante del BID en Nicaragua provocó un inmenso escándalo y mandó a pedir auditorías, hasta suspendió desembolsos y vino Enrique Iglesias a Nicaragua, por otras razones, y fue objeto de discusión en el gabinete que el FISE debería actuar con ciertos parámetros y no tenía que estar metido en actividades políticas-partidarias”, recordó Noguera.
El legislador cuestionó al BID porque no se ha pronunciado en torno a las denuncias de los usos partidarios de los fondos de Hambre Cero.
“Ahora el BID, con un programa político como es Hambre Cero, cuestionado por toda la oposición en Nicaragua, porque en vez de ser un programa destinado a combatir la pobreza se ha convertido en un arma política para ir a hacer militantes partidarios en el campo, no sé dónde está la objetividad y esas posiciones del BID, porque (esas acciones) antes eran malas y ahora son buenas”, añadió Noguera.