El embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Robert Callahan, reiteró ayer que la decisión sobre la continuidad del programa de la Cuenta Reto del Milenio (CRM) en Nicaragua dependerá de la voluntad del Gobierno de aclarar el tema del fraude electoral de noviembre pasado.
“Debo mencionar que después de junio (próxima reunión de la junta directiva de la CRM) va a ser muy, muy difícil reactivar el programa; es posible que la junta vaya a decidir continuar con el suspenso (suspensión), pero es también muy posible que ellos van a decidir a terminar el programa, y ojalá que el Gobierno de Nicaragua haga algo dentro de poco, porque es muy, muy importante”, advirtió el diplomático.
Hace días, el magistrado electoral José Marenco Cardenal indicó que en su momento podría revelar lo que denominó “la ruta del fraude”, confirmando de esa forma que hubo fraude en los últimos comicios municipales nicaragüenses.
Antes, los magistrados electorales Luis Benavides y René Herrera habían dicho que hubo irregularidades durante el proceso electoral de noviembre pasado.
Callahan enfatizó en que la preocupación sobre el tema de las elecciones municipales tiene mucha incidencia en la continuidad de los niveles de cooperación internacional con el país, no sólo de Estados Unidos.
“Hay estas dudas y nosotros todavía creemos que el Gobierno (de Nicaragua) debe trabajar para resolver las dudas, para satisfacción de todos los nicaragüenses; eso es lo importante y obviamente la situación no ha cambiado”, afirmó el embajador Callahan.
Además de Estados Unidos, la Unión Europea decidió congelar recursos destinados al apoyo presupuestario de Nicaragua, mientras el Gobierno de Daniel Ortega no revierta la crisis generada por las denuncias de fraude electoral presentadas por algunas organizaciones políticas.
El embajador Callahan destacó que en la próxima reunión de la junta directiva de la CRM, que se realizará en junio, se decidirá el futuro del proyecto en Nicaragua.
“Nosotros queremos continuar apoyando, colaborando con Nicaragua, especialmente a través de la CRM; es un proyecto excelente que ha beneficiado a muchos nicaragüenses y es nuestro deseo que continúe el programa, pero depende exclusivamente del Gobierno y su decisión en cuanto a las aseveraciones de irregularidades en las elecciones municipales de noviembre pasado”, recalcó el diplomático norteamericano.
En círculos diplomáticos se comenta, de forma extraoficial, que si el Gobierno de Nicaragua se resiste a aclarar lo del fraude, es posible que EE.UU. y otras naciones continúen retirando sus ayudas de forma paulatina.