La generación eléctrica que producen los cuatro módulos que componen las plantas térmicas Hugo Chávez es ineficiente y resulta demasiado cara mantener éstas en funcionamiento permanente, afirmó el especialista en temas de energía, Narciso Mayorga, quien recomendó dejarlas como parte de la reserva energética del país.
Estos módulos, que suman en total 60 megavatios en capacidad de generación, se instalaron en el país en el año 2007, para enfrentar la crisis energética que atravesaba Nicaragua en ese entonces, con apagones de hasta 14 horas.
Mayorga manifestó que estas plantas ya cumplieron su papel y que por deficientes deben salir del mercado de generación permanente, ya que gastan un promedio de 14.28 galones de diesel por kilovatio hora generado, convirtiéndolas en una generación cara.
“Las plantas trabajan con diesel, combustible que es el más caro para la generación (eléctrica)”, sostuvo Mayorga.
Añadió: “Lo que en mi análisis recomiendo es que se dejen como parte de la reserva del país y sean requeridas únicamente cuando la demanda lo establezca. Por eso no se deben tomar en consideración para establecer contratos por generación con las distribuidoras, en este caso con Unión Fenosa”.
“Cuando vos firmás un contrato firme con la distribuidora, se establecen pagos en conceptos de potencia, lo que significa que, aunque las plantas no operen, se paga un monto determinado a la generadora. Lo que convendría en este caso sería firmar contratos de arriendo para que las Hugo Chávez sean utilizadas cuando se les necesite y se pague únicamente por el costo de la energía generada”, especificó.
Mayorga dijo que, según datos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) y el Centro Nacional de Despacho de Carga (CNDC), las plantas Hugo Chávez se utilizan en menor proporción con respecto a los años 2007 y 2008.
“Estas plantas aportaron al Sistema de Interconectado Nacional (SIN) en el año 2007, 100 mil 487 megavatios hora. Pero en el año 2008 su aporte bajó a 47 mil 786 megavatios hora, ya que la situación de emergencia cambió. Pero en los tres primeros meses de este año, las plantas han aportado 283 megavatios hora menos, lo que evidencia que es caro mantenerlas en funcionamiento”, explicó.
NO DEBEN PAGARSE
Mayorga señaló que la ventaja de establecer un contrato de arriendo es que las plantas no se tendrían que pagar como una inversión privada y serían devueltas una vez que dejen de ser útiles.
Añadió que en los términos de los contratos de generación el cargo por factor potencia que se paga es de 7 a 21 dólares aproximadamente, según el tipo de planta contratada. Este costo al final se traslada a la factura energética que llega al usuario, siendo ésta la manera en que las empresas recuperan su inversión.
Enfatizó que éste es el caso de las plantas de la empresa Albanisa, que finalmente serán pagadas por los usuarios del sector energético mediante las facturas.
“La entrada del proyecto eólico Amayo, que aportará al SIN 40 megavatios de energía limpia y la instalación de las plantas Che Guevara de Albanisa, que funcionan con un combustible más barato (búnker), da un alivio al sistema de generación. Eso te da suficiente argumento para dejar las Hugo Chávez como alternativa de generación de reserva”, reiteró Mayorga.
NECESARIAS
Pero David Castillo, presidente del Consejo Directivo del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), dijo a LA PRENSA que era prudente mantener las plantas Hugo Chávez como parte de la reserva energética del país, a pesar del alto consumo de combustible que tienen y su alto costo de operatividad.
Castillo reconoció que la recomendación hecha por Narciso Mayorga es válida, por lo que ya se tomaron en consideración.
“Actualmente no se ha firmado ningún contrato por generación entre Unión Fenosa y las empresas generadoras. El caso de las plantas Hugo Chávez debe tratarse distinto, porque funcionan con diesel y su operatividad es más caro. Pero no las podemos dejar fuera porque se necesita tener a disposición plantas de arranque rápido que ayuden a enfrentar cualquier emergencia. Todo sistema eléctrico necesita plantas que funcionen con diesel porque son más fáciles de conectar”, apuntó.
Castillo mencionó que posiblemente con las plantas Hugo Chávez se firmen finalmente contratos por generación únicamente.
“El megavatio hora con búnker cuesta 75 dólares. La generación por megavatio hora con diesel te sale en 93 dólares, mucho más caro. El SIN tiene a disposición las plantas Las Brisas I y II, que también funcionan con diesel, pero son menos eficientes y tardan en arrancar. Hay que hacer el análisis para ver de qué manera la generación con diesel queda en la reserva, pagando únicamente por energía vendida al momento de ser requerida, de tal manera que haya algún ahorro. Tengo entendido que eso intenta establecer el Gobierno”, añadió.
QUIEREN EXPLICACIONES
El diputado liberal José Pallais dijo ayer que después de la Semana Santa estarían invitando al ministro de Energía, Emilio Rappaccioli, y a David Castillo, presidente del INE, para que comparezcan ante la Comisión de Infraestructura y Servicios Públicos de la Asamblea.
Pallais dijo que el análisis planteado por Narciso Mayorga viene a ser válido porque todavía no se ha firmado ningún tipo de contrato entre Unión Fenosa y las generadoras eléctricas del país.
“Hay que respaldar una generación eficiente. Recordemos que todas las plantas instaladas en el país con inversión de la empresa privada Albanisa se tendrán que pagar. No podemos pagar por algo que es ineficiente y caro, sobre todo porque los contratos con las generadoras establecen el cargo por potencia instalada y es un costo que se transfiere al usuario”, destacó Pallais.
Por su parte Eliseo Núñez Hernández, presidente de la Comisión de Infraestructura, también consideró que es necesario mantener las plantas Hugo Chávez como reservas, sin que se les pague ningún costo adicional o el llamado cargo por potencia.