Inmóvil, inconsciente y conectado a un ventilador en la Sala de Cuidados Intensivos del Hospital Lenín Fonseca, se encuentra desde la mañana de ayer José Enrique Espinosa Mendoza, de 32 años, quien fue operado debido a un balazo que tenía alojado en la cabeza.
El doctor Jairo Jirón, del Departamento de Neurocirugía de dicho hospital, indicó que al paciente lo remitieron del Hospital Roberto Calderón en condiciones graves y de inmediato lo ingresaron a Sala de Operaciones.
Agregó que en la cirugía le sustrajeron múltiples charneles de proyectil de arma de fuego y que su condición sigue grave.
“El paciente podría morir, y de sobrevivir quedaría vegetal porque pierde el habla y el movimiento debido al impacto de proyectil al lado izquierdo de la cabeza”, apuntó el médico.
NINGÚN FAMILIAR
Hasta ayer a dicho centro no se había presentado ningún familiar, indicaron autoridades hospitalarias.
En el hospital sólo permanece la custodia policial porque el paciente resultó herido en un hecho delictivo, indicaron peritos de la Policía, ayer.
La comisionada mayor Vilma Reyes, jefa de Relaciones Públicas de la Policía, señaló que el lesionado fue identificado como participante en un hecho tipificado como homicidio frustrado.
Según la comisionada, la teniente y abogada Yamileth Duarte Chavarría, de 33 años y su esposo, el subcomisionado Marvin Martín Aguirre, regresaban de cenar.
Estaban cerca de su casa, de la Petronic Larreynaga, cuando fueron interceptados por un carro gris, marca Hyundai, sin placas, de donde se bajaron disparando contra la pareja.
El ataque fue repelido por el subcomisionado, logrando impactar a uno de ellos que fue abandonado en el hospital por sus amigos de delitos, los que se dieron a la fuga.