Por ser un tema de interés y actualidad, me he decidido escribir sobre la inflación que ha sido conceptualizada como un aumento de los precios en relación con el poder adquisitivo de la masa monetaria existente en un momento dado, lo cual tiene su origen en causas internas o externa, y a veces conjuntas.
En el caso de Nicaragua, al igual que los países importadores de petróleo, la causa principal, sin perjuicio de la falta de producción, en el 2007 y parte del 2008 ha sido la caída del dólar.
En Nicaragua tenemos causas internas y externas, de tal manera que en el 2007 y en este año se han coludido ambas causas, en perjuicio de la economía nacional y en el valor adquisitivo de los sueldos y salarios. Acá es aplicable, lo que se ha dicho muchas veces: los precios suben en ascensor y los sueldos y salarios por escalera
Existen varios tipos de inflación, según el hecho generador de ésta. Por demanda: que se produce cuando el banco central aumenta la masa monetaria en relación con los bienes que se producen, en este caso se rompe el equilibrio, porque la misma cantidad de bienes, es perseguida por un mayor poder de compra de la población.
Inflación de costos: cuando los costes de la producción se encarecen y se mantiene la tasa de beneficio, como en el alza internacional del crudo.
Inflación provocada: cuando el Estado provoca conscientemente la inflación, teniendo sí los instrumentos para neutralizarla paulatinamente, una vez que se ha conseguido el fin previsto, para provocar el desarrollo y estabilizarlo.
La inflación más conocida es la causada por el incremento de la masa monetaria que presiona por más bienes y servicios, pero la oferta se mantiene estática.
Pero el campo propicio para el desarrollo de la inflación no es producto de este fenómeno de aumento de la masa monetaria, sino que también, se ha señalado que, responde también a otras con causas, como es la política fiscal (déficit fiscal continuo sostenido con emisión inorgánica) y la liberalidad en la política crediticia.
Es interesante destacar cómo las remesas familiares, que sobrepasan la inversión extranjera directa — lo que ha demostrado que está lejos de ser el motor del crecimiento de la economía, procedentes de Estados Unidos, Costa Rica y otros países en menor escala—, no han sido factores de inflación, pues no cabe duda que éstas incrementan el poder de compra, de demanda de la población, pues estamos hablando de cientos de millones de dólares que recibe nicaragua, pero sí han mejorado el nivel de vida de los recipiendarios y combatido eficazmente la pobreza.
Otro factor que debería influir en el crecimiento de la inflación es el dinero plástico, que crean las tarjetas de crédito, que asciende a cientos de millones de córdobas.
Si el aumento de la masa monetaria se ha señalado como causa de la inflación, ¿por qué en Nicaragua el aumento de las remesas provenientes del exterior y el dinero plástico que crean los bancos, que aumentan en varios miles de millones de córdobas el poder de demanda de la población, no son con causas de inflación?
Cómo combatir la inflación. Para restablecer el equilibrio entre la oferta y la demanda se ha señalado, como instrumento idóneo la política monetaria que debe aplicar el banco central, de elevar la tasa de interés y controlar la masa monetaria, pero esto puede surtir efecto en una economía normal.
Si la inflación es el rompimiento del equilibrio entre la oferta y la demanda, entonces hay que combatirla, mediante un aumento de la producción de bienes, tanto para el consumo local como para la exportación, es decir crecer hacia fuera, aprovechando los tratados comerciales que ha suscrito Nicaragua especialmente con los Estados Unidos y México y otros, como la Union Europea. Nicaragua tiene la oportunidad de surtir a los países centroamericanos y otros, con alimentos, pues cuenta con las tierras más fértiles de Centroamérica.
Para que exista crecimiento de la producción se requiere de inversión y para que ésta se produzca es necesario, entre otros, un cambio de actitud radical de los políticos y un plan económico social, en que Estado y sector privado se complementen armoniosamente. El sector privado debe conocer el plan de inversión del sector público a mediano y largo plazo. El sector privado no debe esperar que el Estado le indique qué producir, cómo producir y a dónde vender.
Nicaragua es un país rico, empobrecido por la pasión política, en torno a lo cual gira la vida nacional. Para atraer la inversión se requiere: estabilidad política y estabilidad jurídica, por ejemplo aprobar la ley de costas, que permitirá la inversión de más de un mil millones de dólares, según la Cámara de Turismo de Nicaragua, lo que favorecería el empleo evitando el éxodo. Lo demás viene por añadidura.