La salida de la onda tropical 36 podría atraer más lluvias que su paso sobre el territorio nacional, ya que activó la zona de convergencia intertropical, y las precipitaciones podrían ser mayores.
Las lluvias de hoy podrían ser moderadas o incluso fuertes en algunos casos, informó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Esta es la primera vez en varias semanas que el Ineter pronostica la posibilidad de lluvias fuertes.
La meteoróloga Salvadora Martínez explicó que esto se debe a que si bien la onda tropical número 36 no era una onda fuerte, tenía estructura moderada y, al coincidir con la zona de convergencia intertropical, crearía condiciones para precipitaciones más que moderadas.
Asimismo, confirmó que en el océano Pacífico se dio un fenómeno del que poco se habla, y es la unión de dos ondas tropicales, la 35 y la 36.
Ambas ondas se mezclaron ayer para formar un amplio centro de baja presión al oeste de Centroamérica, a unos 700 kilómetros del Golfo de Tehuantepec, México.
Martínez afirmó que no se espera una influencia directa de este fenómeno sobre el territorio nacional, pero que éste contribuye a las condiciones del tiempo que predominarán a lo largo de este martes.
En el caso de las lluvias fuertes, Martínez explicó que éstas no serían generalizadas, pero podrían ocurrir con más frecuencia en el sur de Nicaragua.
Además de las lluvias, el Ineter espera que haya tormentas eléctricas, debido al calor y la humedad en el ambiente. A eso se sumaría un eje de vaguada que esperan ingrese hoy al país por el litoral Caribe.
Por otra parte, los efectos de la zona de convergencia intertropical se presentaron desde ayer en toda Centroamérica e incluso en México.
La aparición de la onda tropical número 36 facilitó aún más las condiciones para activar la zona de convergencia intertropical para Nicaragua.
La zona de convergencia intertropical es un círculo de nubes que rodea a la Tierra y que provoca lluvias donde se instala. Este anillo normalmente llega hasta el sur de Nicaragua, pero a veces su “línea” se deforma y sube hasta abarcar toda Centroamérica.
Septiembre es uno de los meses más activos de la temporada de huracanes. A pesar de que a inicios de este mes las imágenes captadas por los satélites parecían apocalípticas, por la cantidad de ciclones que aparecieron, Nicaragua ha tenido pocos daños.