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Noticias >> Economía
PENSANDO EN GRANDE
Las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) latinoamericanas vencen el desafío logístico y captan nichos específicos en cualquier parte del mundo
Antonio María Delgado
MIAMI
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La escuelita del exportador

Como cualquier actividad que se realiza por primera vez, exportar conlleva un proceso de adiestramiento. Y los errores que se cometen por desconocimiento pueden llegar a ser muy costosos para el pequeño empresario.

En un intento por achatar la curva de aprendizaje, la firma estadounidense de envíos y logística internacional Federal Express (Fedex) inició un programa para enseñar a las Pymes latinoamericanas a manejar los múltiples procesos involucrados con la incursión en los mercados internacionales.

Participar en el programa Fedex Pymes Membership no conlleva un costo para el empresario, pero la motivación no es netamente altruista. Obviamente, a la empresa le conviene que un mayor número de pequeñas y medianas empresas incursionen en los mercados internacionales.

“Lo que busca Fedex es ser el socio de negocio de la pequeña y mediana empresa, facilitando su inserción en el mercado global”, dice Fernando Juárez, gerente de Mercadotecnia y coordinador del Programa para Empresas Large y Globales de FedEx Express México.

El programa, disponible actualmente en la mayoría de los países latinoamericanos, ayuda al exportador desde cuatro áreas diferentes.

La primera de ellas consiste en un servicio de consultoría de comercio internacional, en que las Pymes obtienen recomendaciones “totalmente prácticas” sobre cómo exportar. “El empresario no tiene tiempo de ir a la universidad”, dice Juárez. “Él lo que quiere es modelos prácticos para ponerlos en marcha”, indica Juárez. En esta etapa, Fedex pone a disposición de los participantes la experiencia obtenida al operar en más de 220 aduanas, enseñándoles cómo cumplir con los diferentes trámites del proceso.

La segunda etapa está centrada en la educación del exportador y pretende reforzar los conocimientos del empresario sobre el comercio internacional. Aquí obtiene información sobre las implicancias impositivas de exportar en sus países de origen. Esto se realiza a través de seminarios y talleres en los que los miembros del programa pueden participar. También está la parte de la automatización.

Juárez dice que Fedex invierte anualmente grandes cantidades de recursos en el desarrollo de programas de computadoras, que los clientes de la compañía pueden bajar de su sitio de internet y que les ayuda a administrar sus cadenas de suministros. Estas herramientas ayudan a aumentar la eficiencia en la actualización de las bases de datos de las compañías que llevan los inventarios.

El último componente consiste en un laboratorio de empaque, que busca reducir el número de mermas que el empresario enfrenta al trasladar sus productos a través de las fronteras. A través del programa, el empresario entrega sus productos o paquetes al laboratorio de Fedex, y la unidad realiza una serie de pruebas para determinar su capacidad de resistencia a la vibración y el habitual manejo de carga, para luego entregarle los planes con las especificaciones que necesita para que el producto llegue en óptimas condiciones a su destino final.

Incursionar en los grandes mercados internacionales implicaba un gran reto para Amelia Toro. La diseñadora de alta costura había alcanzado el éxito en su nativa Colombia, pero salir a Londres y Nueva York a disputarse el mercado con las grandes de la moda era intimidante. Allí no sólo se requería de una óptima calidad en el producto, sino también en el envío, en una industria que suele rechazar la mercancía sin mucho preámbulo si no llega en el momento preciso. “No llegar a la fecha prevista significa el riesgo de perder al cliente”, dice Toro.

Pero la mayor preocupación de la incipiente exportadora colombiana no fue una traba. Recurrió a una de las tantas compañías especializadas en logística y mensajería, y pudo llegar en corto tiempo a sus mercados de destino sin defraudar a sus clientes.

Como ella, cada vez más Pymes latinoamericanas buscan conquistar el mundo. Y cada vez más son las herramientas disponibles para hacerlo. Internet, el desarrollo de las comunicaciones, la disminución del costo de las tecnologías y la baja de los aranceles acortan las distancias con mercados más recónditos. Y también han permitido el surgimiento de una oferta especializada en asesorar a las pequeñas empresas en su salida al mundo.

Muchas compañías latinoamericanas ofrecen llevar las mercaderías de sus clientes a Estados Unidos y Europa, con tarifas bastante competitivas, preocupándose desde los engorrosos trámites aduaneros hasta las condiciones de transporte. Las hay grandes, como DHL, Fedex, UPS o TNT, que son capaces de llegar a los lugares más remotos del planeta. Y a eso se suma una oferta local no menos importante.

“Contar con este tipo de servicios ha sido fundamental para nuestro crecimiento”, dice Toro, cuyas confecciones comienzan a captar adeptos en las pasarelas latinoamericanas, de Europa y Estados Unidos.

“Cuando se es pequeño nadie quiere trabajar contigo”, dice Toro, cuya empresa, Kenze S.A., cuenta con 80 empleados. “Pero cuando uno está empezando es sumamente difícil encontrar los socios adecuados y es fundamental contar con alguien que te ayude con toda la logística de pasar por las aduanas de cada país y de poder llegar a los clientes con rapidez”, explica.

La precisión en las entregas es de suma importancia cuando se trata de exportar a los mercados desarrollados. La celeridad también es clave debido a los limitados recursos con que cuentan las empresas pequeñas, en vista de que mientras más rápido entregan, más rápido cobran.

LARGO BRAZO

Según cifras de DHL, las incursiones de las Pymes en los mercados internacionales van en aumento, particularmente de Brasil y México, países que fortalecen cada vez más sus posiciones en el escenario mundial. El 80 por ciento de la clientela de la trasnacional alemana son Pymes, y la empresa registró en la primera mitad del año un aumento de 10 por ciento en el volumen de las exportaciones que maneja para las pequeñas y medianas empresas mexicanas.

El aumento es particularmente notable cuando se trata de los envíos mexicanos hacia el resto de países latinoamericanos, los cuales han registrado un crecimiento superior al 25 por ciento, en especial en lo que concierne al comercio hacia los países del Cono Sur.

En el caso de las Pymes brasileñas, sus exportaciones también crecen, lideradas por las industrias de entretenimiento y minoristas, las cuales en el mismo período han registrado un aumento de 98 y 71 por ciento, respectivamente.

No obstante, el aumento de la tendencia se está produciendo del lado de las importaciones. Samuel Cuñado, vicepresidente de marketing de DHL Express International, dice que las importaciones de China, Hong Kong y del Reino Unido recibidas por las Pymes brasileñas crecieron 83 por ciento, 150 por ciento y 114 por ciento, respectivamente, en el mismo período.“Varía de país en país, pero se ve un aumento bastante fuerte”, dice.

Para muchas Pymes latinoamericanas, contar con los servicios de envío de puerta a puerta de las grandes trasnacionales significa acceso a muchos lugares que, de otra forma, estarían fuera de su alcance. “Si quieres exportar a Myanmar o Georgia es muy difícil hacerlo por tu propia cuenta”, dice Caroline Ramos, quien se encarga de manejar la logística de Nipro Medical Corporation, empresa de capital japonés que produce equipos cardiovasculares y agujas quirúrgicas en Brasil.

Ramos añade que no es cuestión de recursos, sino de conocimientos. Y en algunos casos, de contar con los contactos correctos en el país de destino. “Lo intentamos y descubrimos que hacerlo solos es prácticamente imposible”. El escenario es peor para las miles de empresas que ni siquiera tienen entre sus empleados a una especialista como Ramos, con conocimientos de exportar directamente a Estados Unidos y Europa.

“Lo que hacemos por las pequeñas y medianas empresas de América Latina es darles las herramientas para competir globalmente con las grandes compañías”, dice Mike Arias, director de Desarrollo de Negocios para UPS. “Brindarles acceso a nuestra tecnología, a nuestra infraestructura global, a nuestros recursos humanos, y de esa manera nivelar un poco el campo de juego para beneficio de las Pymes”.

Ese tipo de apoyo fue, precisamente, el que permitió al fabricante mexicano de productos metalmecánicos Incor, comenzar a exportar a Estados Unidos. “Nuestro auge comenzó cuando encontramos un cliente importante que pedía piezas más sofisticadas de las que estábamos elaborando”, dice Jaime Falcón, director de la empresa.

“Pero para el cliente era crítico el tema de los tiempos de entrega, y la logística se convirtió en una parte básica para poder alcanzar un acuerdo con ellos”, añade.

Falcón explica que las tarifas que paga por los servicios de entrega de puerta a puerta que recibe son un poco más altas de lo que pagaría si enviara la mercancía directamente. No obstante, la operación termina brindando grandes frutos a largo plazo, porque las pequeñas empresas se ahorran de contratar personal adicional para manejarles el tema logístico. “Ellos vienen, se llevan la mercancía y la colocan donde debe ir. Es un poco más caro el servicio, pero ahorra a la empresa tener que desarrollar su propio departamento de logística, lo que a la larga termina abaratando mucho tus costos”, añade.

Y también está el tema del entrenamiento y la asesoría. Las empresas trasnacionales han llegado a la conclusión de que la mejor manera de ampliar los mercados es ayudando a las Pymes a desempeñarse mejor en cada una de las etapas en la cadena de exportación. Un conocimiento aprendido que hace que, para las Pymes, el mundo sea cada vez más pequeño.

Deuda externa alcanza US$3,466 millones
Aumentó US$25 millones en el segundo trimestre del año
Mario José Moncada
economia@laprensa.com
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El saldo de la deuda externa de Nicaragua al cierre del primer semestre del año ascendió a 3,466 millones de dólares, lo que representa un aumento de 25 millones de dólares entre abril y junio pasado, principalmente en concepto de intereses y desembolsos de préstamos, según el más reciente informe del Banco Central de Nicaragua (BCN) sobre la deuda pública.

Para el BCN la deuda externa de Nicaragua “refleja una tendencia positiva” encaminada a lograr que el país alcance un nivel de deuda sostenible.

El indicador de capacidad de pago, es decir el saldo de la deuda externa con respecto a las exportaciones nacionales, “refleja una tendencia positiva en el tiempo”, mostrando a junio del 2008 ser equivalente a 1.6 veces las exportaciones, “acercándose al nivel considerado como deuda externa sostenible” en el marco de la Iniciativa Para Países Pobres Altamente Endeudados (HICP), equivalente a 1.5 veces de exportaciones.

“La misma tendencia ha mostrado la razón deuda externa con respecto al Producto Interno Bruto, pasando de 59 por ciento en 2007, al 53 por ciento a junio del 2008”, añadió el BCN en su informe.

ALIVIO A PASO LENTO

No obstante, la entidad monetaria no refleja en su informe mayores avances para oficializar el perdón de más de 1,500 millones de dólares que Nicaragua debe obtener de un grupo de naciones, principalmente del Medio Oriente y Centroamérica, en el marco de la HIPC. Tal alivio, de concretarse, contribuirá a reducir el saldo de la deuda externa.

En la lista de países que deben oficializar el perdón figuran, principalmente, Costa Rica con unos 598 millones de dólares; Libia, con 282 millones; Honduras, con 203 millones de dólares.

Les siguen la República de China Taiwán, con 187 millones de dólares; Irán, con 150 millones de dólares; y Argelia, con cerca de 134 millones de dólares.

Durante el segundo trimestre del 2008, es decir de abril a junio, el alivio de deuda recibido fue de sólo 4.9 millones de dólares. De ese total, 4.1 millones correspondieron a la República Eslovaca, 0.5 millones a España y 0.2 millones al Fondo Nórdico de Desarrollo.

EL SERVICIO PAGADO

A lo largo de la primera mitad del 2008, según el reporte del BCN, Nicaragua honró deuda contraída con acreedores externos por la suma de 49 millones de dólares, de los cuales el 41 por ciento correspondió al pago de intereses y el restante 59 por ciento se amortizó al principal.

Del servicio total pagado, es decir de los 49 millones de dólares, 21 millones fueron para honrar deuda con acreedores bilaterales, 23 millones a multilaterales, es decir organismos financieros internacionales, y 5 millones para los acreedores comerciales.

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