QUITO.- El voto en el referendo de hoy en Ecuador se sazonó con una variedad de frituras, jugos de frutas y tortillas, ofrecidas a las afueras de los recintos electorales por numerosos vendedores ambulantes para los que la jornada electoral es una oportunidad de aumentar el negocio.
“Venga, lleve y vote”, ofrecía una vendedora de hornado (cerdo al horno) a viva voz a los electores que se apresuraban a ejercer su derecho al voto en un recinto de Quito.
La misma vendedora cambiaba su reclamó a "venga y lleve a su casa, si ya votó", cuando se dirigía a los que salían del colegio.
"A ver, el fresco (zumo de fruta)", gritaba otra vendedora, agitando el cucharón con el que recogía de una jarra de cristal el jugo de naranja, para verterlo en vasos enjuagados en una pequeña palangana.
Los sitios de comida más concurridos eran los carruajes de hornado, que por un dólar ofrecían "un buen plato" de cerdo, con mote (maíz cocido) y pequeñas tortillas con queso.
Los vendedores de "chulpi-chocho", una especie de maíz tostado acompañado de altramuces, con cebolla picada de aderezo, también realizaban buenas ventas, al igual que los de "obos", una variedad de ciruelas.
Tampoco han faltado los "carameleros", que no sólo ofrecen golosinas sino también "cigarrillos", pitos y adornos.
“EMPLASTICADORES”
Pero los más numerosos, entre los vendedores informales, han sido los "emplasticadores", que pujaban por conseguir votantes para protegerles los certificados de votación obtenidos tras sufragar por "sólo veinticinco centavitos" de dólar.
Ese sinfín de ofertas provocaba atascos de personas en las puertas de ingreso a los colegios electorales, custodiados por personal de la Policía y el Ejército, que han estado encargados de vigilar el normal desenvolvimiento del proceso.
Además de la oferta gastronómica, en el interior del recinto también se observaba a un contingente de personas ir y venir para cuidar el desarrollo de las votaciones.
Miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE), observadores internacionales, empleados de los recintos y voluntarios electorales se apuraban para asistir a los electores y ayudarles a encontrar las mesas de votación.
En la escuela municipal "Espejo", en el centro de Quito, el TSE también colocó unos cinco ordenadores para demostrar el "voto electrónico", un programa que las autoridades electorales quieren aplicar en comicios futuros.
Empleados electorales enseñaban y demostraban las facilidades de ese sistema electrónico de votación a sencillos votantes, maravillados con la tecnología digital.
UNA DURA JORNADA
Muchos se acercaban a las pantallas para presionar las cejillas de votación, aunque con temor, según admitían algunos curiosos, que primero preguntaban si esa votación también entraría en el recuento de los resultados de hoy.
"Esta es sólo una demostración para que la gente se familiarice con el nuevo sistema", indicó a Efe una de las asistentes, al explicar que ese modelo ya es aplicado en otras partes del mundo.
"No es un proceso complicado, aunque la gente debe conocerlo y perderle el miedo", agregó, mientras explicaba a una señora que el sistema facilitará y agilizará "la forma de votación de los electores y también el escrutinio".
Un poco más allá de ese sitio empezaban a aparecer las mesas de votación, colocadas una tras de otra, controladas por vocales, visiblemente cansados por la dureza de la jornada dominical.