Alberto Araica, marido de Zoilamérica Narváez Murillo, confirmó que su esposa firmó la carta que este viernes el Procurador General de la República, Hernán Estrada, leyó en conferencia anunciando el fin de la demanda de ésta como un acto de paz y reconciliación.
Inclusive, la carta está redactada en esos términos de “paz y reconciliación”, al mejor estilo de la primera dama Rosario Murillo, aunque Araica dijo que la misiva fue redactada por Narváez Murillo en conjunto con la Procuraduría General de la República.
En horas de la mañana de ayer, Ana Quiroz, del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), aseguró que Narváez Murillo estaría “deprimida” tras su decisión de poner fin a la demanda contra el Estado de Nicaragua.
Decisión que presentó en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por denegación de justicia en el caso de los delitos sexuales de los que fue víctima supuestamente por parte de su padrastro, el presidente Daniel Ortega.
Pero Araica, marido de Narváez, no sabe de dónde salieron “esas locuras”.
“Me parece que deberías concentrarte más bien en lo positivo del acuerdo (entre Narváez Murillo y el Estado de Nicaragua), en vez de estar especulando que si (Narváez Murillo) está mal, que si está bien. Eso lo hizo debido a su crecimiento espiritual y a su deseo de aportar a este país un ejemplo y un testimonio de diálogo, (para) solución de los conflictos, eso es lo que te puedo decir”, expresó Araica a LA PRENSA.
El procurador Estrada dijo que no podía comentar más sobre el asunto, pero manifestó que principalmente hubo “un apoyo espiritual” a Narváez Murillo, a quien dijo conocer desde que trabajaron juntos en la Cancillería de la República.
Las líderes del MAM dijeron que aún no tienen contacto directo con Narváez, pero Quiroz aseguró que un grupo de terapeutas, que trabajan contra el abuso sexual, les dijeron que la hija de Rosario Murillo está afectada.
“Nos dijeron que ella está muy afectada, que está deprimida, preocupada por lo que puedan pensar quienes le han acompañado en el pasado”, aseguró Quiroz.
Las dirigentes del MAM, entre ellas Quiroz, Patricia Orozco y Juana Jiménez, reafirmaron su respeto a la decisión de Narváez, a quien dijeron entender porque se trata de enfrentar al poder que ostenta el presidente Ortega, del cual ellas también están siendo víctimas porque las persigue a través del Ministerio de Gobernación.
CENIDH SE PRONUNCIA
La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez de Escorcia, señaló que ese organismo no se inmiscuyó en el caso Zoilamérica de manera oficiosa, sino que recibieron una denuncia de la propia afectada.
Pero en el año 2002, Narváez Murillo decidió romper de manera “desconsiderada” con el Cenidh, debido a que supuestamente había otras personas con más influencias y posibilidades que ese organismo para resolver el asunto, como el diplomático argentino Sergio Caramagna.
Núñez dijo que en ese momento respetaron la decisión de Narváez Murillo, y al igual lo hacen ahora con el reciente retiro de la demanda ante la CIDH por parte de la demandante.
Según el Cenidh, hasta la tarde de este viernes, Santiago Cantón, secretario ejecutivo de la CIDH, no había recibido la carta de Narváez Murillo, en la que pide archivar el expediente del caso.
Núñez de Escorcia destacó que al inicio del caso, cuando Narváez Murillo pidió ayuda al Cenidh, este organismo verificó la denuncia y decidió apoyarla porque “consideramos que los hechos imputados (por Narváez Murillo a Daniel Ortega) se habían dado, había fundamento”.