Nicaragua no podrá sobrevivir a los efectos del cambio climático si no logra en los próximos años disminuir el alto grado de amenazas de contaminación que rodea a uno de los cuerpos de agua más importantes de América Latina: el Lago Cocibolca o Lago de Nicaragua.
Esta fue la advertencia que hizo el científico y ecólogo, Jaime Incer Barquero, tras anunciar una alianza estratégica entre el Fondo Nicaragüense para la Conservación de la Naturaleza (Fondo Natural) y el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), para desarrollar una campaña de salvamento y protección del Lago de Nicaragua.
Para eso, ambas instituciones trabajarán en el diseño de estrategias enfocadas en monitorear las condiciones ambientales del lago, apoyar la iniciativa pública y privada que incentiva el manejo de la cuenca del lago e incidir en las políticas públicas que mejoren la integración de actividades productivas.
Asimismo, impulsarán una campaña educativa ambiental sobre la importancia de conservar el Cocibolca, la cual será apoyada por la empresa de cable Estesa.
El científico señaló sobre la importancia de apoyar a las municipalidades en la recolección, disposición y el manejo de desechos que son arrojados a las aguas dulces del Cocibolca.
SU POTENCIAL
Incer destacó que el Cocibolca, con una extensión de 8,000 kilómetros cuadrados, tiene un alto potencial turístico, económico e hidroeléctrico, que todavía no se ha explotado de forma sostenible.
Muestra de su alto potencial, Incer destacó que este mato acuífero produce a diario 42 millones de metros cúbicos de agua dulce, la cual se derrama a través del Río San Juan al mar Caribe. “Es tanta agua dulce que se derrama como la que necesitaría la ciudad de Managua en 24 horas y que no aprovechamos”, expresó.
Incluso mencionó que parte de esa agua hasta podría abastecer a todo el Pacífico centroamericano.
El experto invitó a los empresarios, instituciones del Estado y organismos de cooperación internacional a “unirse a esta campaña permanente para salvar al Lago Cocibolca”.
Incer indicó que es urgente desarrollar medidas de protección a las aguas del Cocibolca, para evitar que éste pierda su potencial tal a como ocurrió con el Lago Xolotlán o de Managua, que tiene un alto grado de contaminación.
Desde el 2001 Nicaragua desarrolla un proyecto para sanear el Lago Xolotlán, lo cual costará más de 70 millones de dólares.