Diecisiete personas murieron y otras 14 resultaron heridas ayer en un atentado con cochebomba en Damasco, en el ataque más sangriento cometido en Siria desde los años 1980.
Según la televisión pública siria, el vehículo contenía 200 kilos de explosivos y estalló en un cruce de rutas que lleva a la vez al aeropuerto internacional de Damasco y a la tumba de Sayyeda-Zeinab, un lugar de culto chiita del sur de la capital.
“Diecisiete personas murieron y otras 14 quedaron heridas en el atentado”, indicó la agencia de prensa Sana.
Según el Ministro sirio del Interior, general Bassam Abdel Majid: “Está claro que se trata de una operación terrorista contra una región llena de gente (...) Y desgraciadamente todas las víctimas son civiles”.
“No podemos aún señalar con precisión quiénes son los responsables, pero la investigación dirigida por la unidad de lucha antiterrorista nos llevará a ellos. En cuanto esté claro anunciaremos los detalles”, añadió a la televisión siria.
El presidente francés Nicolas Sarkozy condenó este sábado el atentado y expresó sus condolencias a su homólogo sirio Bachar Al Assad.
Asimismo el rey Abdalá II de Jordania y el presidente ruso Dimitri Medvedev repudiaron el sangriento atentado en sendos mensajes enviados a Bachar Al Assad.
Según la televisión, una unidad de lucha antiterrorista ha abierto una investigación sobre lo sucedido.
Los periodistas y fotógrafos fueron mantenidos a distancia del lugar del atentado, el más sangriento que se ha producido en Siria desde los años 1980, época en que los atentados eran cometidos por los Hermanos Musulmanes.