En cenizas quedaron las camas, colchones, almohadas y hasta nueve gallos que permanecían en una jaula, luego que una de las bodegas de la fábrica de colchones San José, ubicada en el barrio Pantasma, de Managua, en las inmediaciones del Hospital Roberto Calderón, se quemara la mañana de ayer.
Al fuego —que inició alrededor de las 10:15 a.m.— sólo le bastaron 10 minutos para acabar con el esfuerzo de 18 años de trabajo de Silvia Elena Vargas, propietaria de la fábrica de colchones, quien durante el siniestro cayó en estado de shock.
La fábrica San José tiene dos bodegas en la misma calle, cada una con el 50 por ciento de toda la materia prima.
La bodega incendiada guardaba al menos cincuenta camas de madera, 600 colchones, más de 300 almohadas, 25 jaulas para aves, cincuenta estufas, cinco rollos de tela de lona y dos rollos de plástico.
Hasta el momento, para la familia Vargas las pérdidas son incalculables.
HIPÓTESIS
Son tres las hipótesis que se cree hayan producido el incendio, que afortunadamente no cobró vidas humanas.
La primera es un cortocircuito que inició en el baño de la bodega; otra es un cortocircuito en los alambres de conexión que están al frente de la bodega, y otra que mencionaron algunos vecinos es que se estaba quemando basura en la parte trasera de la bodega y alguna chispa inició el fuego en el interior.
De acuerdo con la versión de María Regina Vargas, hija de la propietaria de la fábrica, el incendio debió comenzar en el baño de la bodega.
ESCUCHARON UNAEXPLOSIÓN EN EL BAÑO
De acuerdo con Vargas, “se escuchó una explosión en el baño a causa de un cortocircuito, de ahí el fuego no se pudo controlar”.
Mientras Francisco Argeñal, de 47 años, trabajador de la fábrica desde hace siete meses, dijo que sólo vio salir humo, “no tengo idea de dónde comenzó el fuego”.
Pero será la Dirección General de Bomberos (DGB) la que emita mañana el resultado oficial de la causa del incendio.