El Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), en coordinación con el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), impulsan un programa de siembra de 200 manzanas de cacao, que beneficia a 180 familias pobres de El Rama, Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS).
El cultivo de cacao permitirá que las familias beneficiadas conozcan nuevas formas de hacer ganadería y, a la vez, proteger y conservar el medio ambiente mediante la aplicación de un nuevo modelo silvopastoril.
Además de la siembra de cacao, los productores empezaron el cultivo de plátano, mamón chino, coco y pijibay.
La combinación con especies forestales nativas de alto valor económico y plantas leguminosas, ayudará a mejorar la fertilidad de los suelos de la zona.
PRODUCTORES EN GIRA
En el marco de este programa, el Ipade y la Cooperación Austriaca llevaron un grupo de productores a Honduras, para que conocieran las experiencias de la Fundación de Investigaciones Agrícolas de ese país.
Durante el encuentro, los productores conocieron los avances de un programa de cultivo de cacao con árboles forestales y frutales.
Frente al deterioro de las tierras y las fuentes de agua, debido al avance de la frontera agrícola, el Ipade promueve entre los campesinos el establecimiento del sistema silvopastoril.
Inició con la siembra de pastos mejorados combinados con árboles nativos, como palo de agua, nancitón, granadilla, almendro, roble y espavel, entre otros. También están sembrando árboles forrajeros, como nacedero, morera y eritrina.
Leonel Laguna, uno de los productores beneficiados, expresó: “Yo siempre, aunque he sido pobre, he tenido mi vaquita, pero me enseñaron a botar los árboles, a quemar y a tirar la semilla de pasto, pasturas con árboles era malo porque el pasto no crecía”.
El campesino recordó que durante un viaje a Costa Rica, que realizó con apoyo de Ipade, pudo “ver que no es necesario tener grandes fincas para vivir bien; lo que tenemos que aprender es a manejar lo que tenemos, darle valor a los árboles, a nuestras aguas y al suelo”.
BAJAR COSTOS
El establecimiento del sistema silvopastoril permitirá a los productores, además de carne y leche rica en proteína, bajar los costos y riesgos por falta de alimentos en el verano para el ganado.
Igual, garantizará el agua para el hato mediante la protección de las fuentes de agua.
Jacinta García, beneficiaria del programa, expresó que la siembra de pasto con árboles frutales permitirá que las familias diversifiquen sus ingresos económicos.
“En la parcela estoy sembrando cacao, plátano, mamón chino, coco, en las orillas del cacao, y plantas forestales”, relató.
Añadió que “pronto recibiré dinero por plátano, después por cacao y los otros cultivos y mis hijos van a tener dinero por las plantas forestales que estoy sembrando. Ahorita el cacao está caro, pero si después baja de precio, no importa, hay otros productos que me van a ayudar mucho”.