El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, enfrentado con Estados Unidos, llega el jueves a Rusia, en una visita centrada en la cooperación militar y económica, cuando las relaciones entre Moscú y Washington pasan por momentos de tensión sin precedentes desde el fin de la Guerra fría.
Chávez se entrevistará con el primer ministro ruso, Vladimir Putin, a las 1600 GMT en Novo-Ogarevo, cerca de Moscú, y viajará luego a Orenburgo, en el suroeste del país, para reunirse con el presidente Dimitri Medvedev el viernes, indicaron fuentes oficiales.
El diario Kommersant afirmó el jueves que la visita es parte de la campaña para las elecciones municipales y regionales locales del 23 de noviembre en Venezuela y que Chávez la utilizará para estrechar su alianza con Rusia contra Estados Unidos.
Chávez y Medvedev asistirán a maniobras de las fuerzas armadas rusas en Orenburgo, según Kommersant, para ilustrar los crecientes lazos entre ambos países en materia militar y en comercio de armas.
En un hecho inusual Rusia envió este mes a Venezuela dos bombarderos rusos Tu-160 que permanecieron una semana en una base venezolana para realizar "vuelos de entrenamiento".
Una flota de buques de guerra partió el lunes de la base de Severomorsk, en el Artico, para realizar maniobras conjuntas sin precedentes con la armada venezolana en el Caribe, una región considerada desde hace un siglo por Washington como su patio trasero.
Entre los navíos figura el "Pedro el Grande", uno de los mayores buques de guerra de su clase que transporta una gran variedad de armas ,incluyendo misiles de crucero Granit, capaces de llevar ojivas nucleares.
Chávez consideró que la presencia de los aviones rusos en Venezuela constituyó una "advertencia" para Washington.
"Rusia está con nosotros (...) Somos aliados estratégicos. Es un mensaje al imperio. Venezuela ya no es aquella pobre y solitaria, explotada y humillada en el suelo", declaró.
El envío de buques de guerra al Caribe se produce tras la reacción iracunda de Moscú al despliegue de navíos estadounidenses en Georgia para entregar ayuda humanitaria y los plances de Washington de instalar sistemas de defensa antimisiles en Polonia y República Checa, dos países de la ex órbita soviética.
El portavoz de departamento de defensa estadounidense, Geoff Morrell, le restó sin embargo importancia a las maniobras conjuntas. "No creo que esto preocupe a nadie" en el Pentágono, afirmó.
Durante su estadía en Rusia, Chávez debería hacer una declaración de apoyo a Rusia por su intervención en agosto contra Georgia, sin reconocer sin embargo las repúblicas separatistas de Osetia del Sur y Abjasia, en el centro del conflicto militar del mes pasado entre Moscú y Tiflis, afirmó Kommersant, citando a una fuente de la delegación venezolana.
Chávez también debería conversar sobre temas económicos, en particular la creación de un banco ruso-venezolano y oportunidades de negocio para el gigante ruso del gas Gazprom en Venezuela.
Venezuela compró aviones de caza, carros de combate y fusiles de asalto a Rusia y planea adquirir sistemas sistemas antiaéreos, vehículos blindados y aviones de combate, según anunció el director de Russian Technologies, Serguei Shemezov, cercano al ex presidente y actual primer ministro ruso, Vladimir Putin.
El 11 de setiembre Venezuela decidió expulsar al embajador de Estados Unidos "ante las reiteradas demostraciones de hostilidad del gobierno de Estados Unidos hacia el pueblo de Venezuela" y en solidaridad con Bolivia.
La semana pasada, el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), con sede en Londres, afirmó que Rusia usa sus relaciones con Caracas para enviar a Washington el mensaje de que "si se mete en su patio trasero, como hizo con Georgia, Rusia se meterá en el patio trasero de Estados Unidos", y desestimó el valor de la "alianza estratégica" reivindicada por Chávez.