El proceso electoral a celebrarse el próximo nueve de noviembre podría poner en riesgo el año escolar para aquellos centros de estudios que funcionan como Juntas Receptoras de Votos (JRV), pero que hasta ahora se desconoce cuáles y por cuánto tiempo serán utilizados por el Consejo Supremo Electoral.
El calendario escolar 2008 emitido por el Ministerio de Educación (Mined) establece como último día de clases el próximo 26 de noviembre, fecha en que podría someterse a un cambio ante la solicitud de decenas de colegios para funcionar como JRV. La primera solicitud hasta ahora recibida en el Mined es por un mes.
“Hasta hora la única solicitud que hemos recibido es la del Instituto Eliseo Picado, en Matagalpa, y es por todo el mes de octubre, eso significaría que tendríamos que adelantar el cierre del año escolar o tendríamos que atrasar el año escolar por un largo tiempo, eso es un problema fuerte”, afirmó De Castilla.
El funcionario manifestó desconocer en total cuántos y cuáles son los centros de estudios que durante los diferentes procesos electorales han sido utilizados por el Consejo Supremo Electoral. No obstante expresó que son muchos los colegios que resultarían afectados en caso que el tiempo de utilización se extienda a más del fin de semana en que se celebrarán las elecciones municipales.
SOLICITA REUNIÓN
Solicitó a las autoridades del CSE una reunión para abordar el tema en general y que no se presenten solicitudes de manera parcial, en diferentes departamentos del país, sino ante las autoridades centrales para poder tomar una medida que evite el cierre anticipado el año escolar.
“Queremos que el CSE coordine una reunión, no una sino varias, porque queremos coordinarlo muy bien para evitar problemas, porque hasta ahora no nos lo han planteado, sólo Matagalpa. Porque casi sería cerrar el año escolar con un mes de anticipación y el sistema no está preparado para eso”, afirmó.
De Castilla expresó que el avisar con una semana de anticipación sobre la utilización de los centros escolares, como es el caso de Matagalpa, constituye un “problema”, sobre el que sin embargo prevalece la “defensa de los colegios, del año escolar y del sistema de educación”.
Concluyó que la realización de las elecciones debió preverse a inicios de año —en febrero— para desde ese momento modificar y tomar las medidas necesarias, sin afectar el año escolar y las elecciones municipales.