La ministra del Trabajo, Jeannette Chávez, decretó un incremento del 18 por ciento del salario mínimo mensual, el cual deberá aplicarse a partir de octubre próximo a unos 100 mil trabajadores. Sin embargo, la decisión será “catastrófica” para sectores clave de la economía nacional, como las zonas francas donde en los últimos meses se han perdido 14,800 puestos de trabajo.
“Esto será catastrófico para nuestro sector. Es seguro que (el ajuste salarial) vendrá a generar más desempleo”, declaró preliminarmente Dean García, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y de Confección (Anitec), una de las cámaras que integran el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
En las zonas francas laboran alrededor de 70 mil personas, recordó García, aunque no precisó la cantidad de empleos que estarían en riesgo.
La ministra Chávez acordó ayer, al amparo de la Ley del Salario Mínimo, el ajuste para los nueve sectores de la economía nacional donde rige la paga mínima, luego de fracasar el lunes la negociación tripartita que durante dos meses mantuvo la Comisión Nacional del Salario Mínimo, integrada por representantes de los empresarios, el Gobierno y los sindicatos.
Para evitar más desempleo, el sector privado demandó un ajuste diferenciado para cada sector, tomando en cuenta factores como el crecimiento económico de cada uno y la inflación, es decir el alza generalizada de los precios.
Aunque existen nueve salarios mínimos para igual número de sectores económicos de carácter nacional, el salario mínimo mensual promedio nacional pasará de los actuales 1,900 córdobas, a 2,244 córdobas a partir de octubre, por lo que sólo cubrirá el 26 por ciento del costo de la canasta básica mensual de 53 productos.
La nueva tabla salarial mínima, divulgada por el Ministerio del Trabajo (Mitrab), indica que el sector de la construcción y los establecimientos financieros y de seguros son los que gozarán del salario mínimo mensual más elevado, que ascenderá a 3,232 córdobas.
En el otro extremo, el sector agropecuario tendrá el salario mínimo más bajo, es decir 1,392.15 córdobas por mes, más la alimentación a la que tienen derecho quienes laboran en este sector, según una normativa para los trabajadores del campo emitida por el Mitrab en octubre del 2007.
El ajuste salarial del 18 por ciento, aprobado por la ministra Chávez, quedó por encima de la propuesta del 15.73 por ciento planteada por el Gobierno.
Igualmente, es superior al 11.75 por ciento promedio por el que había apostado el sector privado, aunque con diferencias entre un sector y otro.
Por el contrario, está por debajo del aumento del 20 por ciento que habían exigido el Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) y la Central Sandinista de Trabajadores (CST), afines al Gobierno, así como del 35 por ciento planteado por la Central de Unidad Sindical (CUS) y otros gremios.
GOLPE FUERTE
“Esto será catastrófico para nuestro sector. En las zonas francas, uno de nuestros mayores costos es el salario, seguramente (el incremento del 18 por ciento) nos va a golpear fuertemente”, sostuvo Dean García, director de Anitec.
Argumentó que el sector ha visto caer sus exportaciones, en parte por la crisis económica en Estados Unidos, así como el encarecimiento de otros costos como la energía.
Las exportaciones han crecido sólo 1.5 por ciento durante los primeros siete meses del 2008, en contraste con el 20 por ciento que registraron en el mismo período, pero del 2007.
Gustavo Porras, representante del FNT, avaló el ajuste del salario mínimo que el Mitrab decretó y descartó que genere desempleo. “Los empresarios deben cambiar esa maña de buscar cómo apalancar sus utilidades sobre las bases de la presión de los trabajadores”, dijo.