La economía nacional ha empezado a mostrar la luz amarilla, según las proyecciones del economista Cairo Amador, quien sostiene que las proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año estarán por debajo del tres por ciento, menos de lo previsto oficialmente, mientras la inflación sigue aumentando.
Uno de los indicadores que preocupa es el incremento del gasto público, el cual se acerca a los ingresos e incluso “puede superarlos”, sostuvo Amador.
Una observación que también hizo el economista Alejandro Arauz, en su reciente Boletín Económico, destaca que en términos reales los ingresos “tienden a disminuir”, motivados por la fuerte inflación que ha hecho que lo que antes era normal ahora “sea anormal”.
El problema en ese campo es que hay un fuerte deterioro de los ingresos percibidos por el Gobierno, debido a la fuerte inflación y la desaceleración de la economía nacional.
AUMENTA GASTO
Según el Banco Central de Nicaragua (BCN), al mes de junio los ingresos totales eran de 12 mil millones, mientras los gastos sumaban 11.4 mil millones de córdobas.
Al 31 de agosto la inflación acumulada era de 13.73, mientras la inflación interanual subió ligeramente de 23.62 a 23.92 por ciento, según reporta el BCN en su informe mensual, situando su nueva proyección anual en 18.5 por ciento.
El también economista Néstor Avendaño llama la atención sobre este punto, asegurando que difícilmente lograrán esta meta, estimando que más bien el año podría cerrar con 25.4 por ciento, dada la tendencia del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La inflación sigue siendo impulsada por los precios de los combustibles, que se han mantenido altos pese a la caída del precio del crudo en las últimas semanas, afectando los precios de los alimentos y del transporte.
Alejandro Arauz considera que también influye en la inflación “cierto grado de exceso de liquidez (shock de demanda)”.
De diciembre del 2006 a diciembre del 2007, la oferta monetaria (M1), según el BCN, aumentó en tres mil millones de córdobas, mientras el dinero en efectivo circulante (numerario) se redujo de diciembre 2007 a julio 2008 en 836 millones de córdobas, en lo que podría ser el efecto de las medidas antiinflacionarias aplicadas por el Gobierno.