Entrada la noche del pasado lunes, los estudiantes que habían ocupado el Instituto Manuel Hernández, de Jinotepe, entregaron las instalaciones luego de firmar algunos acuerdos con el Ministerio de Educación, los docentes y la Federación de Estudiantes de Nicaragua.
La mañana de ayer, las clases se impartieron normalmente en el centro, sin embargo a eso de las 11:30 de la mañana los docentes se reunieron a puerta cerrada sin dar explicación a los estudiantes que fueron despachados a sus casas.
“Depusimos nuestra toma porque al final los maestros que estaban promoviendo la destitución de la directora negaron tales acciones”, aseguró Norman Cano, uno de los dirigentes estudiantiles del Instituto.
Según los estudiantes protestantes, la ocupación del centro aparte de apoyar a la directora Sara María Santos Vásquez, también fue dirigida para evitar que los docentes sigan cobrando por las guías de exámenes y por la implementación de métodos de enseñanza muy rígidos.
¿LOS MALTRATAN?
“Nosotros no estamos de acuerdo que nos griten y nos maltraten, somos personas por eso demandábamos un mejor trato también por parte de los maestros”, dijo Cano.
Funcionarios de la delegación municipal del Mined en Carazo minimizaron la ocupación del centro, aduciendo que todo se dio por algunas diferencias que ya fueron superadas entre los estudiantes, maestros y la directora.
Un maestro, que no quiso identificarse, aseguró que se encontraban reunidos con la directora para tratar algunos temas relacionados con la enseñanza del centro de estudio.