Ahora resulta que las marchas organizadas por los líderes de movimientos cívicos y de los partidos políticos excluidos de la contienda electoral municipal en el país son las provocadoras y culpables del ambiente de violencia que se ha generado en las calles.
Qué cínicos son los funcionarios del gobierno del presidente Daniel Ortega al decir semejantes barbaridades.
En Nicaragua y en el exterior se pudo ver cómo el sábado pasado, turbas del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), cubiertos sus rostros con pasamontañas u otros trapos, iban dispuestos a lo peor contra los miembros de la Coalición Democrática de Occidente, que organizó una marcha en las calles de León, en contra de los abusos del gobierno de Ortega.
Pero el diputado sandinista Edwin Castro, en parte de sus declaraciones de ayer, dice lo siguiente: “Claro, los dirigentes del MRS son los que han estado provocando este tipo de actitudes, este tipo de acciones, en su desesperación”. “Guardemos la calma, no provoquemos”. “No fue la marcha (la que provocó el incidente). Tu periódico (dijo al periodista de LA PRENSA) siempre ha estado en función de decir que fue una marcha pacífica y se ha dedicado tres días a eso, a seguir mintiendo, como lo hace permanentemente”. “Clase dictadura (la de Ortega) que permite a los dos periódicos escritos mentir permanentemente”. Es decir, que si fuera por Castro, los dos periódicos que denuncian las arbitrariedades de esta Administración estarían censurados, como lo hizo el régimen sandinista en los años ochenta con el Diario LA PRENSA. Señores electores, fíjense bien qué clase de gente integra este partido para no votar por ellos en noviembre próximo.
A lo anterior agrego las siguientes expresiones de alguien de quien uno cree sensato por el hecho de ser médico y tener un alto concepto de la vida, pero qué va. El diputado Gustavo Porras Cortés: “Esto es una expresión de la lucha de clases en este país, yo lo veo como lo más normal”. “Es una expresión de la lucha de clases lo que se vio en León. Es decir que aquí la lucha de clases está en diferentes formas y una de las formas es la lucha callejera y al igual que nosotros nos tomábamos las calles, como FNT y como sandinistas frente a esa misma gente cuando estaban en el Gobierno, nosotros nos tenemos que tomar las calles frente a esa misma gente que quiere llevar adelante su plan de reinstauración del neoliberalismo. Eso es lo normal”.
¿Qué les parece? Un médico llamando a ver como normal la violencia generada por vándalos en contra de los demás seres humanos que no piensan como ellos.
Pero el asunto no termina aquí. La Ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, justifica estas barbaries y los altos mandos de la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua, una vez más se someten a la voluntad de Ortega para no verse afectados en sus intereses.
Y para rematar, el presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas Reyes, aliado número uno de los sandinistas en ese Poder del Estado, anunció ayer que esta institución es la que tiene la potestad para autorizar marchas en las calles sólo a los partidos políticos. Es decir, primero de forma delincuencial y ahora por anuncio oficial, los dirigentes del FSLN y sus militantes y/o simpatizantes se apropian de las calles del país. Es por cosas como éstas que ni en las elecciones municipales ni en las próximas nacionales se debe votar por gente tan dañina como la que estamos viendo.