40 familias afectadas por inundaciones
Unas 40 familias asentadas en el sector conocido como Las Tapias, a siete kilómetros de Malacatoya, fueron las más afectadas por las fuertes lluvias que persistían ayer provocando el desborde del río Malacatoya.
Según el último informe brindado por Mijaíl Argeñal, coordinador de la Defensa Civil en Granada, de las 40 familias originarias de la zona de Las Tapias, sólo siete aceptaron salir de sus viviendas para ser llevadas hasta el albergue en la Escuela Rafaela Herrera.
En total se registran 153 personas afectadas, pero al refugio sólo llevaron 27. En la zona de Ana Virgen Roble evacuaron a dos familias, dijo Argeñal.
Juan Portobanco, miembro de la Defensa Civil, explicó que es probable que el desborde del río Malacatoya se deba a que las compuertas de Tipitapa estarían abiertas. “Al río Malacatoya vienen a dar todas las aguas de Boaco, Las Banderas y Tipitapa y si las compuertas están abiertas se provocan inundaciones”, dijo.
Las comunidades Tabacal, Malacatoya, Tepalón 1 y 2, también resultaron afectadas, informó el teniente coronel Abel Zapata, jefe de la Defensa Civil del Cuarto Comando Militar.
MÁS ZONAS DE DESASTRE
Managua pasó de tener 69 puntos de riesgo, a 85 en los últimos cuatro meses. Esto explica en parte por qué la capital se mostró más vulnerable de lo normal la tarde del domingo 21 de septiembre, cuando una lluvia fuerte de 40 minutos causó estragos en la ciudad.
El teniente coronel Néstor Solís, jefe de la Defensa Civil de Managua, informó que el número de puntos críticos no sólo aumentó, sino además se localizaron en sitios “no tradicionales”.
De esta manera, zonas residenciales como Villa Fontana ahora son consideradas tan vulnerables como cualquier otra de las costas del lago Xolotlán. El Paraisito y parte trasera del Centro Comercial Galería, son otros de los puntos de riesgo nuevos registrados por Defensa Civil.
Solís comentó que entre las causas principales de la existencia de estos nuevos puntos críticos, están la construcción de urbanizaciones, el despale en el sur de la ciudad, la construcción incompleta de carreteras y los asentamientos humanos dentro de los cauces.
Las razones anteriores están relacionadas entre sí, según Solís, porque todas las aguas que caen sobre Managua buscan el lago Xolotlán y, al final, con la transformación que sufre la ciudad, no sólo inundan construcciones, sino además las destruyen debido a la velocidad que alcanzan, pues superan los 100 kilómetros por hora, a razón de 80 metros cúbicos por segundo.
Solís afirmó que ni siquiera las 16 represas construidas por la Alcaldía de Managua pueden contener la capacidad de destrucción del agua que cae durante una lluvia fuerte sobre la capital, debido al desarrollo poco ordenado de la misma.
Actualmente la Defensa Civil tiene capacidad para atender diez puntos de riesgo en Managua a la vez. Y para agilizar la asistencia, este año incluyó en su plan contingente una sede centralizada del Centro de Operaciones de Desastres (CODE) en la Alcaldía de Managua, junto al Comité Municipal de Atención, Mitigación y Atención de Desastres (Comupred) y a la Comisión de Operaciones Especiales, con representaciones de instituciones relacionadas a la gestión o prevención del riesgo.