El testigo estrella del caso de la valija, Alejandro Antonini, dijo ayer en una Corte Federal de Miami, que el avión en que aterrizó en un aeropuerto de Buenos Aires el 4 de agosto del año pasado, transportaba una segunda maleta con 4.2 millones de dólares, además del maletín de 800 mil dólares que le fue confiscado.
Antonini no reveló para quién iba ese dinero adicional, pero dijo que se enteró de esa segunda valija cuando Diego Uzcátegui, ex presidente de la petrolera venezolana PDVSA en Argentina, le preguntó en Buenos Aires sobre su paradero.
El “valijero” dijo también que tanto Franklin Durán como Carlos Kauffman le ofrecieron en Miami el avión de su propiedad para que se “ocultara” en Israel o España, mientras se desvanecía la tormenta del escándalo, pero dijo que se negó porque se sentía tranquilo de su inocencia.
Trajeado de oscuro con corbata roja, un ligeramente nervioso Antonini dio su versión en un inglés con fuerte acento, ofreciendo detalles del famoso viaje entre Caracas y Buenos Aires, al que fue invitado por Claudio Uberti, a quien identificó como “el número 3” de la jerarquía del poder en Argentina.
El testigo, que estaba acompañado por su abogada Teresa van Vliet, dijo que estando en Venezuela fue contactado por Uberti para discutir un negocio de suministro de tuberías para gas, que Antonini iba a suministrar.
Agregó que Uberti lo invitó a viajar en el avión de Enarsa, la petrolera estatal argentina, para ver detalles de la negociación, pero la fuerte turbulencia del viaje impidió la conversación.
También relató que estaba ayudando a pasar los maletines de los ocupantes del avión, cuando un funcionario de la aduana argentina preguntó por el contenido del famoso maletín.
CREÍA ERAN LIBROS
“No sé, pero está pesada”, dijo Antonini que respondió al oficial de aduanas y hasta sugirió que podían ser libros, por el peso. A su lado estaban Daniel Uzcátegui, hijo de Diego Uzcátegui, y Claudio Uberti. Cuando el oficial abrió el maletín repleto de dólares, Antonini dijo que Uberti se encogió de hombros, como indicando que desconocía el contenido de la valija.
En otro momento, según relató, Uzcátegui le preguntó qué había sucedido y dónde estaba el otro maletín “con la plata”. “¿Qué otra plata?”, preguntó Antonini, a lo que Uzcátegui respondió que se refería a los 4.2 millones que iban en otro maletín.
Luego, el maletín fue trasladado desde el aeroparque a la terminal comercial, para contar el dinero, y en un descuido, tanto Daniel Uzcátegui como el propio Antonini sacaron furtivamente varias pacas de dinero. Antonini reconoció que tomó $30 mil, que luego entregó al FBI en Miami cuando comenzó a cooperar con las investigaciones.
Antonini también indicó que en la declaración de inmigración ocultó que era ciudadano estadounidense por temor, y dijo que aceptó ser el propietario del dinero y suministró la dirección del apartamento en Caracas de Franklin Durán, donde solía quedarse durante sus visitas a Venezuela.
ESTUVO CON CHÁVEZ
El testigo dijo, además, que al día siguiente del episodio en la aduana, asistió a una recepción que ofreció el entonces presidente Néstor Kirchner en honor al Presidente venezolano Hugo Chávez.
Al día siguiente, salió de viaje a Uruguay y luego a Miami, donde contactó con agentes del FBI.
Según las pruebas presentadas por la Fiscalía Federal en el juicio, el dinero que portaba Antonini estaba presuntamente destinado a la campaña electoral de la actual Presidenta de Argentina, Cristina Fernández, y procedía de las arcas de la empresa PDVSA.
Antonini sostuvo en el juicio que desconocía que en el equipaje del avión llevasen maletines con dinero. Él no afronta cargos en el juicio en Miami, pero en Argentina está acusado de lavado de dinero e intento de contrabando y las autoridades de ese país han solicitado a Estados Unidos que lo extradite. Venezuela dictó una orden de captura contra él hace poco más de un mes.
(Con informes de la Agencia EFE).