La actual crisis financiera internacional, que se ha acentuado desde la semana pasada, ha puesto a temblar a muchos, en alerta a otros, y mantiene tranquilos, aunque siempre vigilantes, a algunos.
Por ejemplo Citi, el mayor grupo financiero del mundo, con sede en Nueva York y que inició oficialmente operaciones en Nicaragua ayer lunes, a través de Banco Citibank de Nicaragua (antiguo Banco Uno), afirmó haber tomado las debidas previsiones, por lo que descarta cualquier efecto negativo en sus operaciones.
Edgardo Del Rincón, director de Integración de Citi en Centroamérica, sostuvo en declaraciones a LA PRENSA que Citi ejecutó desde el 2007 un plan de capitalización hasta por 50 mil millones de dólares, recurso que, reconoció, se vuelve escaso ante la actual coyuntura internacional.
“En términos generales lo que Citi hizo con bastante anticipación, porque fue un programa que arrancó desde finales del año pasado y se concretó muy en el arranque del 2008, fue un programa de capitalización muy importante por más de 50 mil millones de dólares”, afirmó en declaraciones vía telefónica desde Estados Unidos.
La crisis financiera internacional se agudizó la semana pasada con la quiebra del banco de inversión, el estadounidense Lehman Brothers, uno de los mayores del mundo.
La crisis, para muchos la mayor en décadas, también ha despertado la desconfianza entre los bancos, aseguradoras y empresas relacionadas, dificultando que se presten entre unos y otros.
Esto obligó a los bancos centrales de los países industrializados, como la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) y el Banco Central Europeo (BCE), a inyectar al sistema financiero más 800 mil millones de dólares en días recientes, para asegurar el efectivo.
CON VENTAJA Y SEGUROS
Del Rincón añadió que, al haber ejecutado Citi un programa de capitalización “en el momento adecuado” para fortalecer su posición financiera, “nos ha dado una ventaja” ante la crisis financiera.
“En esa parte nos sentimos tranquilos, con los elementos adecuados para enfrentar la situación por la cual estamos atravesando (...) Creo que ha sido la estrategia adecuada... creo que ha sido la estrategia adecuada”, insistió el ejecutivo.
“No hay, en ese sentido, una afectación de esta situación (la crisis) ni en los planes de integración ni en las inversiones importantes que estamos haciendo en Centroamérica”, sostuvo Del Rincón.
Recientemente el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, reconoció que la entidad seguía “atenta” el desarrollo de la crisis financiera internacional.
Pero admitió que habría que esperar lo que podría suceder, durante el último trimestre del año, con las exportaciones de Nicaragua hacia Estados Unidos, así como con las remesas que lleguen desde ese país.
El economista Néstor Avendaño también ha estimado que las remesas que proceden de Estados Unidos podrían verse afectadas por la actual coyuntura en la mayor economía del planeta.