BOGOTA. - El veedor de la Organización de Estados Americanos (OEA) para el proceso desmovilización de los paramilitares en Colombia, el argentino Sergio Caramagna, denunció este martes el resurgimiento del reclutamiento de jóvenes por los nuevos grupos armados de ultraderecha.
Según Caramagna, los reclutamientos se han detectado principalmente en la región bananera de Urabá, departamento (provincia) de Antioquia (noroeste), y en los barrios pobres de la ciudad de Medellín, capital de ese departamento.
También ocurre en los departamentos del Cesar y Magdalena (norte), según agregó en declaraciones durante la graduación -como técnicos en diversos oficios- de 150 ex combatientes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), acto realizado en la población de Apartadó (Antioquia).
La situación es un "tema preocupante", dijo Caramagna, que señaló que también tiene conocimiento de que han sido asesinados varios desmovilizados de las AUC que se negaron a unirse a las nuevas bandas emergentes, integradas por antiguos paramilitares, pero se abstuvo de suministrar una cifra.
Caramagna es el delegado de la OEA para verificar la desmovilización de las AUC, luego de la negociación que se realizó entre 2003 y 2006 entre ese grupo ilegal y el gobierno de Alvaro Uribe, que según cifras oficiales permitió que unos 31 mil combatientes entregaran las armas.
La denuncia de Caramagna coincidió con una similar que formuló este martes la ONG Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES), que se ocupa principalmente del desplazamiento forzado de la población por causa del conflicto armado.
Según declaró el director del CODHES, Jorge Rojas, en lo que va de 2008 los grupos armados ilegales (paramilitares y guerrillas izquierdistas) han reclutado cerca de un centenar de jóvenes.
El reclutamiento se hace muchas veces mediante engaño, ofreciéndoles un salario mensual, como lo hacen los paramilitares, o también los reclutan en barrios pobres donde los jóvenes no tienen posibilidades de desarrollo social y económico, dijo.