María Teresa Ronderos, presidenta de la Fundación para la Libertad de Prensa de Colombia, es del criterio que las campañas de desprestigio que impulsan algunos gobiernos contra medios de comunicación que ellos consideran que “les adversan porque les critican”, es porque de alguna forma muestran una especie de debilidad; y ese tipo de respuesta puede ser parte de una estrategia de defensa a las políticas que impulsan.
“Generalmente cuando están un poco débiles hacen eso, porque un Gobierno, cuando un Gobierno que se siente legítimo, que se siente fuerte, no se pone a señalar a fulano, a mengano, porque no le amerita; en general, están débiles”, opinó Ronderos.
No obstante, para la comunicadora, quien también es coautora del manual para periodistas Cómo Cubrir Elecciones, las estigmatizaciones que hacen algunos gobiernos contra medios de comunicación, es debido a que los mismos basan esas críticas en opiniones y no en hechos concretos, por lo que recomienda que los periodistas no se limiten a publicar lo que manifiesta quizás un adversario de esa Administración, ya sea candidato o analista, sino hacer trabajos investigativos sobre las políticas y proyectos que desarrolla esa autoridad, sea local, regional o nacional.
“Creo que no está bien, en principio, que un Gobierno señale con nombre y apellido a un periodista y lo persiga; eso me parece injusto, me parece desproporcionado en el uso del poder, pero tampoco está bien que los periodistas se escuden en su nombre de periodistas para hacer política; los periodistas deben de ser periodistas, refutar con hechos. ¿Qué puede suceder? Que los estigmaticen más, porque hacen más daño”, indicó la comunicadora colombiana.
Ronderos, quien participó en el II Taller de Cobertura Periodística de Procesos Electorales Democráticos, auspiciado por el Centro Carter y el Instituto Nacional Demócrata (NDI por sus siglas en inglés), estima que los periodistas se “ganan” la animadversión de los gobiernos, porque se meten en la lógica “tú me das, yo te doy; insulto va, insulto viene”.
“Entonces, si yo todas las mañanas me levanto e insulto al Gobierno con adjetivos, no con hechos, no demostrando que ha hecho cosas malas; sólo con descripciones, epítetos, que tampoco me extrañe que el Gobierno me trate igual”, advirtió.
MEDIOS VS. POLARIZACIÓN
Para Ronderos, no corresponde a los medios de comunicación tratar de disminuir los niveles de polarización en una sociedad, sobre todo en período de campaña electoral, pero sí tratar de alimentar el debate público con información real, tomando en cuenta que esa confrontación entre diferentes sectores puede ser ideológica e incluso a nivel personal.
“Se trata de acusaciones y contraacusaciones, no alimenta, no enriquece a los ciudadanos; y se trata de unas pujas de poder público. La mejor manera de que los medios de comunicación pueden alimentar el debate es con datos, hechos, contando a la gente si tienen mejor calidad de vida, que es de lo que se trata. El Gobierno está ahí para que la gente tenga una mejor calidad de vida”, precisó Ronderos.
ACCESO A INFORMACIÓN
María Teresa Ronderos recordó que no se debe tomar como una verdad absoluta aquella que dicen los funcionarios de Gobierno o candidatos, que de cierta forma se les debe creer, pero lo importante es contrastar esa versión con las realidades que ayudan o afectan a los ciudadanos, que es al final de cuentas para quienes trabajan las personas electas o los que quieren ser electos; y una de las herramientas es, precisamente, la Ley de Acceso a la Información Pública.
“Lo que es verdad para unos, no es verdad para otros; contrastarlo no tanto con opiniones otra vez, sino tratar de reconstruir lo que ha sucedido y, sobre todo, teniendo al ciudadano de principal protagonista, porque es al ciudadano al que le toca aguantarse el desempleo, la miseria, la falta de calidad de vida”, dijo.