El 20 de julio del año pasado los sonrientes presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, y Daniel Ortega, de Nicaragua, ponían su pie sobre la primera piedra del proyecto insignia de la Alternativa Bolivariana de las Américas (Alba), una mega-refinería capaz de procesar 150 mil barriles de crudo diario. El proyecto fue bautizado por el eufórico mandatario venezolano como “El Supremo Sueño de Bolívar”.
La obra vendría a convertir a Nicaragua en un exportador de derivados del petróleo para el mercado centroamericano e incluso hacia el principal rival político e ideológico de ambos mandatarios: Estados Unidos.
Se estima que el proyecto de refinería requiere una inversión de 3,900 millones de dólares y más de cuatro años para su construcción.
El sábado pasado se cumplió un año y dos meses desde la puesta de la primera piedra y, en el caso de este proyecto, se puede decir que la gran pregunta es: ¿cuándo se colocará la segunda piedra?
Versiones extraoficiales reportaban que finalmente en el sitio de la mega-obra, Piedras Blancas, en el municipio de Nagarote, ya se estaban realizando trabajos de movimiento de tierra.
Sin embargo, una visita de un equipo periodístico de LA PRENSA al sitio reflejó que la realidad es que no hay movimiento de tierra alguno y que lo único que se puede ver son los mismos tanques de Petronic que desde hace años se encuentran en el lugar y que fueron remozados por el actual Gobierno sandinista.
La mismas autoridades de Albanisa, la empresa a cargo, parecieran estar claras de lo retrasado del proyecto, a decir por la actitud de los vigilantes que inmediatamente que se percataron del equipo periodístico de LA PRENSA, se acercaron para decir que estaba prohibido hacer fotos y que nos retiráramos, pese a que nos encontrábamos fuera de la cerca, en el camino de tierra.
Personas que trabajan en el proyecto comentaron que hace un par de meses se encontraba trabajando “una empresa guatemalteca o salvadoreña especializada en construir o diseñar tanques de almacenamiento”. Éstos supuestamente fueron movidos para ir a trabajar al plantel que Petronic tiene en Corinto.
DE ALBANISA A LA SECRETARÍA
Buscamos la versión oficial de Albanisa en las instalaciones de esa instancia, ubicadas donde funcionaba el antiguo Olofito. Cuando llegamos y nos identificamos, los vigilantes cerraron el portón y nos dijeron que esperáramos mientras hacían la consulta sobre nuestra solicitud.
Luego de 15 minutos de espera, un funcionario de la empresa salió y nos dijo que las consultas sobre el tema teníamos que hacerlas en la Secretaría de Comunicación del Frente Sandinista, en la oficina presidida por la primera dama, Rosario Murillo.
Nos comunicamos con dicha oficina, y tal y como ha sido la tendencia durante toda su gestión gubernamental, nos pidieron que les explicáramos nuestra consulta para tomar nota y que luego nos llamarían cuando tuvieran información sobre el tema. La llamada de regreso nunca llegó.
El hermetismo característico de Albanisa y del Gobierno imposibilitó conocer argumentos oficiales por las cuales el proyecto se encuentra adormecido, por lo menos en términos de obras físicas. Pero tomando en cuenta informaciones periodísticas publicadas en otros medios de prensa, la obra tampoco parece haber avanzado mucho en el campo del papeleo burocrático.
NI SIQUIERA PREPARAN ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL
El 7 de septiembre pasado, el semanario Confidencial, reveló un informe refiriendo que Albanisa ni siquiera ha cumplido con el requisito de ley de solicitar los términos de referencia que deben entregarle al Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) para elaborar el estudio de impacto ambiental. Además de éste, las autoridades de Albanisa ya deberían tener elaborados los estudios de factibilidad técnica y financiera.
La información publicada por Confidencial refiere que los representantes de Albanisa se reunieron con la ministra del Ambiente, Juana Argeñal y varios miembros de su equipo, para presentar los alcances del proyecto y los componentes que deben estar integrados en el estudio de impacto ambiental.
Los técnicos del Marena explicaron a Albanisa las variables a incorporar en un estudio para la construcción de un proyecto como la refinería. Los representantes de Albanisa tomaron nota de estos puntos y se fueron, pero no han vuelto al Marena.
¿OCHO MILLONES DE DÓLARES?
El presidente Daniel Ortega en su famoso informe que brindó en mayo pasado sobre los montos alcanzados por la cooperación venezolana (de la que dijo alcanzaba los 520 millones de dólares) refirió que para el proyecto de la refinería se habían destinado ocho millones de dólares.
Ese dinero ni siquiera cubriría el 50 por ciento del valor del estudio de impacto ambiental necesario para un proyecto como el de la refinería.