Miembros de la Federación Nicaragüense de Taxistas (Fenicotaxi) se pronunciaron ayer a favor de que el Estado establezca algún tipo de regulaciones no estrictas, para que haya un control de precios de los combustibles.
Los miembros de Fenicotaxi se reunieron ayer en la cooperativa Arlen Siú, donde expresaron su preocupación por las alzas de los combustibles, especialmente las de gasolina súper y regular, derivados con el que regularmente operan sus vehículos.
Reynaldo Bermúdez, socio de Fenicotaxi, cuestionó el hecho de que a nivel internacional el barril de petróleo ha bajado hasta los 91 dólares aproximadamente y los precios de la gasolina siguen subiendo.
“Estamos al margen de lo que establecen las petroleras que operan en el país. De modo que tenemos que aceptar los precios que nos están imponiendo. Esa situación debe terminar y solicitamos al Gobierno, diputados, Instituto Nicaragüense de Energía (INE) , se sienten y expliquen cuál es el verdadero costo del procesamiento del combustible, para estar claros”, afirmó.
Añadió que quien sufre las consecuencias de todo es el pueblo, porque cada día paga más por los productos de la canasta básica.
“A nosotros se nos incrementan los costos operativos. Cada día es más difícil conseguir dinero para la comida”, insistió.
NO EXISTE
Vidal Almendárez, presidente de Fenicotaxi, dijo que con el costo actual de la gasolina, el subsidio de 1.30 centavos dólar que les proporciona el Gobierno por cada galón de combustible que compran no es relevante.
“Ese subsidio ya no existe, ya nos lo comimos. Y lo que demandamos al Gobierno es que se aclare cómo es posible que el petróleo baje tanto y la gasolina y otros derivados están subiendo. Se supone que al país entra un crudo más barato y debe haber una justificación. Tiene que ser la Asamblea Nacional la que debe intervenir para parar esta situación de constantes alzas”, especificó.