“El profesor (José) Siero es casi un delincuente, así de simple”, fue la reacción de Miguel De Castilla, ministro de Educación, al consultarle sobre las razones del despido del docente José Siero Pereira, quien desde 1986 ejercía su profesión en esa institución y que el pasado 18 de agosto recibió su notificación de despido.
De ahí en adelante De Castilla no paró de hablar en contra del docente, quien según el ministro le ofreció a los estudiantes del Colegio Experimental México, venderles notas y además asegura vive metido en los Juzgados por diferentes causas, entre ellas falsificación de firmas, acusaciones para las cuales De Castilla dice tener pruebas.
“El profesor Siero muchas veces trató de venderle notas a los estudiantes (...) pruebas, muchísimas tenemos; tenemos pruebas de padres de familia, de estudiantes, del director del centro. No puede ser maestro alguien que permanentemente está en los Juzgados. No solamente por las acusaciones de la escuela, sino de su propia esposa, su propia hija lo mantuvieron en los Juzgados a este señor”, afirmó el funcionario.
NO ES EJEMPLO
De acuerdo a De Castilla, las acciones de Siero no son un buen ejemplo para el resto del magisterio nacional y mucho menos para mejorar la calidad de la educación y la calidad de los maestros, lema del que se ha apoderado el Mined durante el año 2008.
“Eso, (Siero) no es el ejemplo que nosotros queremos para el magisterio nicaragüense, de ninguna manera. Cuando decimos dignificar la profesión magisterial, también decimos limpiar al magisterio nacional de este tipo de personas”, expresó con cierto desprecio, a la vez que manifestó que el docente no podrá ejercer su profesión en ningún colegio público del país.
A pesar de sus declaraciones, el funcionario dejó en claro que el despido de Siero no se trata de una “revancha”, sino de “sanear el magisterio nacional”.