La mesa negociadora del salario mínimo fracasó ayer en su última reunión a lo largo de dos meses, tiempo en que intentó un acuerdo tripartito para definir el nuevo reajuste al salario base de los trabajadores, por lo que será la ministra del Trabajo, Jeannete Chávez, quien estipulará por decreto el reajuste salarial.
En la reunión de ayer, el Gobierno movió su propuesta de incremento de 15.5 por ciento a 15.73 por ciento, mientras los empresarios mantuvieron su propuesta de 11.75 por ciento.
Los sindicalistas volvieron a fraccionar su propuesta. Mientras el Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) y la Central Sandinista de los Trabajadores (CST), afines al Gobierno, demandaron un aumento del 20 por ciento, la Central de Unidad Sindical (CUS) y otros gremios sindicales mantuvieron la solicitud del 35 por ciento.
Mario Zelaya Blandón, representante del sector privado, manifestó que esperan que el Gobierno aplique un reajuste al salario mínimo acorde a la realidad económica del país, para proteger el empleo.
Dean García, representante del sector textil, aseguró que la industria no está preparada para un incremento salarial del 15.75, tal como propone el Gobierno, porque está siendo golpeada por la crisis financiera que atraviesa actualmente Estados Unidos de América.