El Gobierno del presidente Evo Morales pidió hoy a Brasil que expulse a los ciudadanos bolivianos implicados en los choques ocurridos en Pando y que se refugiaron en las ciudades fronterizas del estado brasileño de Acre.
Después de los violentos disturbios que, según datos oficiales, dejaron al menos 17 muertos y más de 100 desaparecidos, decenas de personas se refugiaron en los municipios de Brasilea y Epitaciolandia, en el estado amazónico Acre.
El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, declaró a la radio Red Erbol que se contactó a las autoridades brasileñas para pedir la expulsión "de gente considerada delincuente y que participó de forma directa en la masacre del 11 de septiembre".
"Nos hemos puesto en contacto con autoridades brasileñas para indicarles que se trata de delincuentes sobre los cuales hay acusaciones muy graves y, por lo tanto, no correspondería darles el asilo. En todo caso, una vez identificados, proceder a la expulsión de Brasil a Bolivia", dijo el ministro.
Rada informó que el Gobierno trabaja para lograr la expulsión de los refugiados y aseguró tener información de que la presidenta del Comité Cívico de Pando, Ana Melena de Suzuki, está refugiada en Brasil, si bien no está confirmado que haya pedido asilo político.
Según Red Erbol, que cita a organizaciones sociales de Pando, el Gobierno brasileño negó en los últimos días una petición de asilo político del prefecto de Pando, Leopoldo Fernández.