WASHINGTON. - El secretario del Tesoro, Henry Paulson, dijo hoy que las medidas audaces necesarias para retirar los bienes no productivos de los balances de las empresas financieras serán caras, pero que no hacer nada resultaría mucho más costoso.
Paulson dijo que trabajará junto con líderes del Congreso durante el fin de semana para acordar un plan que vaya a la raíz de la crisis financiera que atenaza el país.
Por su parte, el presidente George W. Bush dijo al país que su gobierno está tomando "medidas sin precedentes para sanar los mercados financieros.
Bush agradeció al Congreso por su disposición para trabajar con el gobierno al enfrentar la crisis.
Fue la tercera declaración pública de Bush en lo que va de una semana caracterizada por convulsiones en los mercados financieros. Lo acompañaban Paulson, el presidente de la Fed, Ben Bernanke y el presidente de la Comisión de Valores y Cambio Christopher Cox.
Bush dijo que las medidas en estudio, y que según Cox costarían "cientos de miles de millones" de dólares, no carecían de riesgos.
"Están en juego montos importantes de dólares de los contribuyentes", dijo el presidente, pero añadió que "esperamos devolver ese dinero con el tiempo".
En declaraciones a la prensa en el Tesoro, Paulson dijo que el nuevo programa para retirar los bienes no productivos que piensa someter al Congreso debe ser lo suficientemente amplio para que tenga el impacto requerido a la vez que se protege a los contribuyentes lo más posible.
Paulson dijo que se necesitarán cientos de miles de millones de dólares para resolver la crisis financiera. "La seguridad financiera de todos los estadounidenses depende de nuestra capacidad de restaurar las bases sólidas de nuestras instituciones crediticias".
MEDIDAS RECIBIDAS CON ENTUSIASMO
Las medidas gubernamentales fueron recibidas con entusiasmo por los mercados financieros. El promedio industrial del Dow Jones subió más de 300 puntos poco después de las declaraciones de Paulson y en determinado momento llegó a avanzar 450 puntos.
Antes de que abriera el mercado bursátil, el gobierno anunció la prohibición temporal en la práctica conocida en términos financieros como "short-selling" de las acciones de empresas financieras, un método de contratación que apuesta de que las acciones de una determinada institución seguirán bajando y son vendidas para volverlas a comprar más baratas, acelerando el retroceso general de la bolsa de valores.
Las medidas "tienen que tener la suficiente amplitud para tener un efecto real y llegar al meollo del problema", dijo a los periodistas al mismo tiempo que el gobierno pidió al Congreso poderes extraordinarios de emergencia.
"Estoy convencido de que este audaz enfoque costará a las familias estadounidenses mucho menos que la alternativa _ una continuada serie de fracasos de instituciones financieras y la congelación de los mercados crediticios incapaces de financiar la expansión económica".
Paulson dijo que los bancos hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac acelerarán su compra de acciones respaldadas por hipotecas para respaldar el maltrecho mercado de la vivienda. El gobierno nacionalizó ambas entidades a principios de este mes.
Además, Paulson indicó que el Departamento del Tesoro ampliará un programa, anunciado a principios de mes, para adquirir acciones respaldadas por hipotecas, que podrían haberse visto enormemente perjudicadas por la crisis de los mercados crediticios y de la vivienda.
"Como sabemos todos, las prácticas laxas en el otorgamiento de créditos a principios de esta década condujeron al endeudamiento irresponsable y al crédito irresponsable. Ello contribuyó a que muchas familias contrajeran hipotecas que no podían sostener", afirmó Paulson.
En una conferencia de prensa en la que solamente respondió a tres preguntas, le preguntaron la cuantía aproximada de la intervención gubernamental. "Estamos hablando de centenares de miles de millones" de dólares, respondió.
Paulson no respondió a preguntas concretas sobre el plan para adquirir deudas morosas o si el gobierno tendrá una participación directa en los bancos en apuros a cambio de ayudarles.
"Estos bienes invendibles están cegando nuestro sistema financiero, y minando la fortaleza de nuestras sólidas instituciones financieras, quitando ese problema. En consecuencia, los ahorro personales de los estadounidenses se encuentran amenazados, y la capacidad de los consumidores y empresas para obtener préstamos y financiar el gasto, las inversiones y la creación de puestos de trabajo ha quedado interrumpida", dijo Paulson.
"Esto es lo que debemos hacer, ya que desde hace tiempo hemos dicho que la causa de los problemas en nuestra economía y nuestro sistema financiero es la vivienda, y hasta que obtengamos estabilidad en el mercado de la vivienda, no vamos a disfrutar de estabilidad en nuestros mercados financieros".