Mediante la Operación Tridente y luego de un enfrentamiento, la Policía Nacional —en conjunto con efectivos del Ejército— detuvo ayer a ocho personas, supuestos sicarios, en tres puntos diferentes del departamento de Rivas y en Tipitapa, confirmaron voceros de la institución.
La Policía también incautó armas y vehículos a los sujetos.
Supuestamente la banda está integrada por mexicanos, hondureños y nicaragüenses y se dedicaría a secuestrar y “aniquilar” a los denominados “tumbadrogas”.
Extraoficialmente se conoció que la Policía encontró en uno de los vehículos ocupados en Rivas, una lista con nombres de personas a las que supuestamente la banda pretendía aniquilar en las próximas semanas.
Algunas de las personas de la lista fueron identificadas como “tumbadrogas”, así como también había mandos policiales, sobre todo personal antidrogas.
Sobre estas versiones el comisionado mayor Carlos Espinoza, jefe de la Policía en Rivas, no negó ni afirmó nada al respecto y dijo que las investigaciones del caso “se están llevando a cabo”.
La fiscal departamental Isolda Ibarra dijo que de momento la tipificación inmediata del delito es por tráfico ilegal de armas de fuego, pero que asesoran a la Policía para que documente bien las investigaciones y se pueda agregar a la acusación el delito de conspiración para asesinato.
La comisionada mayor Vilma Reyes, vocera de la Policía, dijo que la operación se efectuó en las cercanías de la rotonda de Rivas, en el río Ochomogo, y en Chilamatillo, Tipitapa.
Los detenidos en Rivas son los hondureños Iván Ángel Sánchez, de 36 años; Marcos José Borge Botiño, de 27; Aurelio Morales Dávila, de 34; Santos Enrique Moreira, de 28; el mexicano Miguel Ángel Hernández Hernández, 36 años, y el nicaragüense Erick Urbina López, de 34 años, originario de Managua.
Luego, en otro operativo en Chilamatillo, Tipitapa, fueron detenidos los sujetos Ricardo Parrales y el hondureño Marlon Benjamín Borjas Motiño, de 26 años, originario de Tegucigalpa, Honduras.
En un primer momento, el comisionado mayor Carlos Espinoza dijo que el operativo que hizo posible la captura de esta banda, en Rivas, “es un seguimiento que venimos dando a esta gente desde hace un mes, cuando balearon la casa de Jairo Cerda Calero (ex policía conocido como ‘Jairón’), a quien la banda intentaría secuestrar junto a otras personas de Rivas”.
EL TRABAJO SUCIO
Hace aproximadamente un mes, la casa de “Jairón” recibió 17 impactos de bala, disparadas supuestamente por dos sujetos a bordo de una motocicleta.
En esa ocasión la Policía realizó las investigaciones del caso, pero no se logró dar con el paradero de los responsables.
Cerda Calero supuestamente estaba en la lista encontrada en el vehículo de las personas detenidas.
TENAZ PERSECUCIÓN
Un primer enfrentamiento se produjo pasadas las 9:00 a.m. de ayer, tras una tenaz persecución desde el sector fronterizo de Peñas Blancas, hasta llegar a escasos 20 metros de la rotonda de Rivas, en cuyo trayecto hubo intercambio de balas entre los agentes policiales y los sujetos.
Tras la refriega, la Policía logró la captura de los cuatro hondureños y un nicaragüense.
Los sujetos viajaban en una camioneta color verde, Ford Ranger, placas M 085 804.
Al momento de revisar el vehículo la Policía encontró en su interior cuatro fusiles AK, 15 magazines para fusil AK, cinco chalecos para portar armas, 10 pasamontañas, una pistola nueve milímetros, una caja de ‘miguelitos’ para ponchar llantas, una cinta adhesiva, una caja con 50 tiros para pistola Baykel 3.80 y dos retazos de tela negra presuntamente para ser usada para amordazar a sus víctimas.
La camioneta en la que viajaban fue detenida con sus ocupantes luego de que éstos en la fuga impactaron contra un taxi color negro placas RI 602, el cual estaba estacionado en una bahía ubicada frente al restaurante La Concha (en Rivas), lo que hizo que el conductor de la camioneta perdiera el control y se fuera dentro de una zanja ubicada a orillas de la carretera.
Por otro lado, al mexicano Hernández Hernández, que fue capturado en Ochomogo (límite territorial de los departamentos de Rivas y Granada), se le ocupó una camioneta Toyota negra, Tacoma, placas M 104 558, además de un radio de comunicación con el que, según la Policía, entablaba comunicación con el resto de la banda.
En la casa de Ricardo Parrales, en Chilamatillo, Tipitapa, se ocuparon 30 proyectiles de nueve milímetros y un radio de comunicación.
INVESTIGACIONES CONTINÚAN
La Policía investiga si esta misma banda está relacionada con el robo de unos 800 kilos de cocaína que eran trasladados ocultos en el interior de una pequeña pipa, cargamento que fue robado.
Los “tumbadores” dejaron abandonada la pipa por el sector del barrio La Puebla, de Rivas, hace mes y medio.
El comisionado Espinoza justificó los disparos que realizó la Policía durante la persecución a la banda, “pues ellos llevaban una actitud agresiva y estábamos conscientes de que andaban armados, y había que ser enérgicos”.