El proyecto piloto que contemplaba la disminución del uso de la leña para cocinar y mejorar la economía familiar en Pochocuape y Ticomo, a través del uso del biogas, fue suspendido.
El proyecto contemplaba la creación de un sistema que, a través de la descomposición de desechos orgánicos, generaría gas para ser utilizado en la cocina. El costo para las familias sería mínimo en comparación con el gas licuado utilizado en el mercado, y además se disminuiría el consumo de leña.
Según las autoridades municipales, el proyecto fue suspendido luego que el contratista encargado de la ejecución física de la obra incumpliera los plazos y acuerdos establecidos en el contrato de trabajo.
“No se produjo el biogas en tiempo y forma y tampoco nos presentaron parte de las maquinarias por las cuales la comuna pagó dinero”, dijo Juan Ramón Campos, director del área de Medio Ambiente Municipal, quien además aseguró que los resultados preliminares del proyecto son propiedad de la comuna.
Las declaraciones de campo se dieron luego que la comuna fuera señalada de plagiar el sistema biogasulate, un sistema domiciliar para producir biocombustible a base de desechos orgánicos.
“Me están robando mi idea. Yo soy el dueño del sistema y ahora la Alcaldía se quiere quedar con mi trabajo”, denunció Carlos Ulate, propietario del sistema biogasulate. La dirección Ambiental negó haber tenido relación contractual con Ulate.